Revista Scientific Volumen 1 / Nº 2 - Noviembre-Enero 2016-2017 | Page 344

Abordamos el tránsito de la orientación verbal imaginaria como el protagonista social para expresar valoraciones, sentimientos, emociones y pasiones a los demás congéneres que constituyen el entorno viviente. Al parecer, las expresiones orales que se ejecutan se construyen como una tela de araña y su vital vínculo es el insondable pensamiento que emerge partiendo de la realidad objetiva, inmanente siempre en la palabra y el orden de la comunicación cotidiana, para deslumbrar en una verdadera y no menos infinita ontología metafórica. El lenguaje metafórico existe en toda comunicación, esa suele ser la natural manera de referenciar las interpretaciones que constituyen la realidad. De tal manera, las narraciones desde la praxis particular sean analogía, chistes, refranes, anécdotas, parábolas, cuentos o coplas, son producto de la imaginación-contexto, independientemente de que se tenga conciencia o no de su presencia literal en la conversación cotidiana. Por lo común, en una plática los interlocutores se expresan con figuras imaginadas para sustentar el lenguaje común y referirse a la realidad cotidiana y objetiva que los sumerge. Se trata de superponer figuras mentales al lenguaje literal y contexto real, y a partir de esta transformación, abrir una constelación de interpretaciones y comparaciones. Una metáfora constituye el uso no literal de expresiones referidas a objetos o cosas, con la intención de proponer una comparación tácita y avanzar en la comprensión con el interlocutor. Rasgo esencial de la expresión metafórica es que el lenguaje utilizado contiene una polisemia amplia, con expresiones que traducen valores morales insertos, dado que los términos utilizados presentan diversos e imprevisibles significados para los que escuchan y ven al interlocutor, de allí podrían emerger nuevas racionalidades de sujeto o sujetos que presencian el relato, atribuyéndole significantes con diversos sentidos, dentro de su esquema de 343 Arbitrado 1. Introducción