JUANITA MARTINI
Y si seguimos sumando razones, les puedo
decir que ya bastante cuesta encontrar amigos
de los buenos, que te escuchen y aconsejen de
manera desinteresada como para andarlos
perdiendo así como así por la vida. Y me
refiero a amigos que te den consejos sinceros,
desde la guata, no como gato mirando la carne
en la puerta de la carnicería tirando frases por
su propia conveniencia. Porque están claras
que ya no tendrás nunca más ese consejo
verdadero. Se habrán involucrado otro tipo
de sentimientos que bien o mal, harán que los
consejos ya no sean tan objetivos.
Y lo último, así que les voy a hacer una
pregunta: ¿hay alguien que las conozca más?
Y la respuesta es ¡¡NO!! Él sabe todo de ti y
probablemente también lo que no te gustaría
que supiera alguien con quien saldrías y
viceversa. Así que por el bien de sus pasados
y de sus protagonistas volvería a no ser una
buena idea. ¡Para críticas y sacadas en cara
llenas de celos no estamos!
Así que bueno, después de todo lo
anteriormente dicho, solo puedo agregar que
habiendo taaanto pececillo suelto en el mar,
¿por qué justo viene a buscarse el que no tenía
que pescar? Hágase la vida más fácil y deje a
su amigo ahí, en donde debe estar, cerquita de
su corazón con ese amor del bueno y no dentro
de sus calzones. ¡Me lo agradecerás!
(Puedes escribirme a hola@juanitamartini.cl)
Por:
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