REVISTA PESCA OCTUBRE 2018 REVISTA_PESCA_OCTUBRE_2018 | Página 57

El documento analiza el estado actual y las tendencias recientes en los seis sectores establecidos de economía azul-la pesca, la construcción naval y el turismo, así como las industrias emergentes, incluidas la energía oceánica y la biotecnología-, en diferentes estados miembros de la UE, con el objetivo de identificar oportunidades de inversión y proporcionar orientación para las políticas futuras, incluida la gobernanza oceánica.
Reino Unido, España, Italia, Francia y Grecia son las economías azules más grandes de Europa. En el caso de España, representa un quinto del empleo total, seguido de Italia, Reino Unido y Grecia. Combinados, estos cuatro Estados miembros representan más de la mitad del total de empleos relacionados con la economía azul, según datos de este Informe.
Entre los diferentes sectores, el de los“ recursos vivos”( es decir, la pesca, la acuicultura y el procesamiento) ha crecido un 22 % entre 2009 y 2016. También los sectores emergentes están en auge, como ocurre con la biotecnología-que alcanza un crecimiento de dos dígitos en países como Irlanda-, y el empleo en la industria eólica marina, que ha pasado de 23,7 millones en 2009 a 160 millones en 2016, superando en número al empleo del sector pesquero de la UE.
En España el nuevo Ministerio para la Transición Ecológica se refiere a‘ crecimiento azul’, en lugar de‘ economía’, como“ una estrategia a largo plazo de apoyo al crecimiento sostenible de los sectores marino y marítimo”, un concepto que se apoya en la Estrategia Europa 2020, basada en el crecimiento inteligente, sostenible e integrador“ como manera de superar las deficiencias estructurales de la economía europea para mejorar su competitividad y productividad y apoyar una economía social de mercado sostenible a través del fomento de la I + D + i”.
La economía azul aborda por tanto sectores y aspectos estratégicos interdependientes, no solo pesca, biotecnología acuícola y marina, turismo, navegación o transporte marítimo, por ejemplo, sino también infraestructuras compartidas, como puertos o redes de logística y distribución eléctrica, además de la utilización sostenible de los recursos marinos, la energía azul, el turismo marítimo, costero y de crucero, o los recursos minerales marinos.
Para el sector pesquero el crecimiento o economía azul es un vector de desarrollo“ crítico”, según reconoce el Ministerio de Teresa Ribera. Por eso, la Estrategia Española de Crecimiento Azul para el sector pesquero se articula en cuatro ejes prioritarios: medio ambiente, sostenibilidad, conocimiento e innovación, y recalca la necesidad de promover la cooperación entre los países“ para favorecer la seguridad alimentaria, la reducción de la pobreza y la ordenación sostenible de los recursos acuáticos”.
A nivel mundial, esta Estrategia apuesta por“ promover la gobernanza internacional de los océanos, erradicar la pesca ilegal no declarada y no reglamentada, crear nuevas áreas marinas protegidas, lograr un sector pesquero sostenible y competitivo, velar por los aspectos sociales, e impulsar la comunicación con el objetivo de alcanzar la sostenibilidad”. Mesa redonda‘ Crecimiento azul en la pesca y la acuicultura’ celebrada en el marco del décimo aniversario de la Plataforma Tecnológica Española de la Pesca y la Acuicultura( Ptepa).
El futuro de la economía del mar
Desde la Secretaría Técnica de la Plataforma Tecnológica Española de la Pesca y la Acuicultura( Ptepa), y en línea con el discurso de la Comisión Europea, defienden que además de la pesca, la economía azul tiene potencial de crecimiento y creación de empleo en muchos sectores, también en países en desarrollo. Y es que, si el océano fuera un país,“ sería la séptima economía más grande del mundo”, recuerda la CE.
Desde Ptepa subrayan a Compromiso Empresarial que unos 350 millones empleos están vinculados al océano según Naciones Unidas, que recalca que la energía renovable marina“ puede desempeñar un papel vital en el desarrollo social y económico, así como la acuicultura en la adaptación y mitigación climáticas”.“ La energía del océano es una de las respuestas para satisfacer la creciente demanda de electricidad limpia”, remarca la ONU.
Asimismo, la biotecnología azul, aunque es una industria exigente,“ también es muy prometedora”. Sus resultados se aplican y comercializan en una amplia gama de sectores como el farmacéutico, el cosmético, el de la nutrición y la alimentación o el energético.
Sin embargo, no todo son buenas noticias: una cuarta parte de los manglares del mundo han sido destruidos por la actividad humana, aunque actualmente se están realizando planes de recuperación. De hecho, esta recuperación es una forma rentable de ayudar a garantizar la
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