REVISTA PESCA OCTUBRE 2018 REVISTA_PESCA_OCTUBRE_2018 | Page 29

Evolution' ha mostrado de lo del pesquero de origen español y destino incierto no es una excepción aislada. Un 4% de to- dos los barcos tienen bandera de un paraíso fiscal, sin embar- go, de los 209 barcos que están siendo perseguidos global- mente por pesca ilegal, el 70% llevan la enseña de un 'tax haven' según datos de Interpol. "Las subvenciones a los propietarios de los buques en los paí- ses desarrollados y una falta de voluntad política para reducir las flotas pesqueras nos han llevado a un exceso de capaci- dad", explica a Teknautas Jean-Baptiste Jouffray, investigador en la Universidad de Estocolmo y uno de los autores del estu- dio. Al tener demasiados barcos y pocos peces en la costa, "estas áreas se vuelven sobrexplotadas y estos barcos se desplazan a alta mar y a aguas de terceros países, ha- bitualmente en desarrollo". Estas son las zonas calientes o 'hotspots' para los buques que persigue Interpol, "pero estas zonas cambian dependien- do de la disponibilidad de bancos de pesca y el tipo de medi- das legales locales y regionales", dice Jouffray. Belize y Panamá son, precisamente, las dos banderas que más se repiten entre los barcos que hacen pesca ilegal por el mundo. "Ambos son conocidos como 'pabellones de conveniencia', son países que ofrecen su bandera a los dueños de barcos y de los que éstos pueden esperar mecanismos sancionado- res inexistentes o limitados si se les identifica violando la ley internacional", explica el investigador. de manufactura gallega (fue construido en los armadores del Grupo Tomás Alonso en Vigo) y bandera ecuatoriana, pero que antes ha lucido también las de Belize, Panamá, Kiriba- ti, Venezuela, Micronesia, Francia o Seychelles. O el Eros Dos, antes Furabolos, al que se daba por desaparecido desde 2008 pero encontraron un año más tarde atracado en el puerto coruñés de Riveira. ¿Casualidad? Nunca Riveira era precisamente la sede de Vidal Armadores, la empresa familiar que hoy es paradigma de estas prácticas malignas. La compañía gallega utilizó, durante una década, empresas pantalla en Panamá, Uruguay, Corea del Norte o Sierra Leona. Estos intermediarios, como la ya citada Redfin Invest- ments (en inglés, 'redfin' es el nombre común de la perca de río) cambiaban al barco de nombre, color, indicativo de la emisora y, por supuesto, de bandera. "