Revista Muy Fan de la F1 nº2 May. 2015 | Page 92

Ayrton Senna, Alain Prost, Niki Lauda y Michael Schumacher, eran terriblemente egoístas y suman entre todos ellos, 17 coronas mundiales. Y Sebastian Vettel, antes de hacer de figurín blandito en La Scuderia, también fue tachado de depredador cuando zurraba a Mark Webber. Con él, tendríamos 21 cosechas debidas al denostado egoísmo… CRÍTICAS EN LO PERSONAL Seamos honestos, el grueso de las críticas y opiniones que recibe nuestro compatriota suelen tener que ver más con su vida privada y comportamiento fuera de la pista que con su calidad como conductor de monoplazas. Es un ogro ante los micrófonos. Su vida sentimental no convence. Siempre elige mal. Es demasiado crítico y exigente. Su hinchada tiene malas pulgas. Su entorno no está a la altura. Lobato tal o cual. Etcétera, etcétera, etcétera… ¿Y como piloto? Como piloto, Emerson Fittipaldi le tildaba no hace mucho de maestro y Jackie Stewart de genio y como piloto, está muy bien cotizado y es valorado por sus jefes y respetado y temido por la mayoría de rivales. No parece un mal saldo aunque dicen de él que no es buen calificador, pero, ¿eran buenos los sábados, Sebastian Vettel sobre el RB10 o Kimi Räikkönen sobre el F14-T? La pregunta tiene trampa, obviamente. Todo el mundo conoce perfectamente que sin un buen coche, incluso el mejor calificador está vendido, y que si no se califica arriba, cualquier carrera resultará dura en extremo. Pues bien, esto es precisamente lo que ha hecho Fernando Alonso durante las últimas temporadas: sobrevivir a unas malas calificaciones sacando petróleo del monoplaza durante los domingos, mientras se ganaba, eso sí, el respeto de los que realmente entienden de qué va la cosa y aprecian estos gestos en lo que realmente valen. HABLAR MAL DE ALONSO DA RÉDITOS Dicho lo cual, podemos perder el tiempo intentando entender a los que no opinan, o atendiendo las palabras de los muchos que tratan de ganar su minuto de gloria criticando la figura del Alonso que no desarrolla su