Revista Muy Fan de la F1 nº2 May. 2015 | Page 91

B asta echar un vistazo a nuestro alrededor para comprobar lo fácil que resulta encontrarse con frases del estilo: «no opino sobre Alonso porque la capacidad crítica de sus seguidores es prácticamente nula», cuando lo que existe en quienes las pronuncian es auténtico miedo a mojarse, que ya sabemos que si resultas favorable al asturiano en España, te conviertes de inmediato en un alonsista cualquiera y eso, resta puntos de credibilidad. Sin duda es mucho más rentable ser crítico con el de Oviedo o no opinar sobre él. En todos los sentidos. Se ganan seguidores en redes sociales porque ofrece una pátina de santidad que para si quisieran esos locos que carecen de capacidad crítica, y si se ejerce de redactor en cualquier portal de internet o de periodista en prensa, barniza de equidistancia y objetividad cualquier artículo, por malo que este sea. No me interesa ese tipo de ob- jetividad y equidistancia. El Nano es el mejor embajador de la Fórmula 1 aunque Bernie no se lo quiera reconocer en público. Mueve un párpado y la prensa mundial y española buscarán inmediatamente un significado secreto. Guiña un ojo o tuerce el gesto, y sucederá otro tanto. Y es así porque aunque se quiera negar, Alonso está marcando la época deportiva que nos ha tocado en suerte vivir, siendo en la actualidad uno de los principales focos de interés del Circus, y no sólo aquí, en casa, sino también allende nuestras fronteras. Su apellido es sinónimo de Fórmula 1 y vende, no conviene olvidarlo. EGOISMO Y TITULOS MUNDIALES También es verdad que a los que no quieren opinar sobre Fernando porque la capacidad crítica de sus seguidores es prácticamente nula y tal, se suman los Peñafiel, Quintana, Massa, Trulli, Villeneuve Jr., que nos recordarán a todas horas lo egoísta que resulta el asturiano. Pero ahora bien, esto del egoísmo no parece mal camino en Fórmula 1.