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odo apunta a que Lewis
Hamilton se va a encargar
de que la lucha por el campeonato se trate del cuándo,
no del quién, tal es el dominio que está ejerciendo sobre su desdibujado compañero de equipo. Nico Rosberg, que el año pasado se las ingenió
para llegar al último Gran Premio en condiciones de campeonar, ha sido borrado
de la faz del mundial por un inconmensurable Hamilton. Probablemente quemó
sus naves en aquella maldita primera
vuelta de Spa-Francorchamps, cuando el
alemán perdió su particular Batalla de las
Ardenas, que en este caso sí sirvió para
cambiar el resultado final de la Guerra.
Duello al sole
Que no vaya a existir –o al menos eso
parece– una batalla entre los pilotos de
la marca de la estrella, no significa que
no vayamos a tener pelea entre gallos
del mismo corral, más bien al contrario,
ya que este año los equipos parecen más
equilibrados que nunca.
Si bien la pareja de Toro Rosso promete
acción de la buena, y volveremos sobre el
tema en estas páginas en el futuro, desde #MuyfandelaF1 apostamos porque el
duelo del año se va a producir entre Kimi Räikkönen y Sebastian Vettel. Puestos a jugarse los duros, apuesten porque
a final de año la relación entre ambos
no será tan buena como apunta ahora.
Lo cierto es que más allá del sorprendente rendimiento del SF15-T, de largo el segundo mejor monoplaza en lo que va de
campeonato, otra de las sorpresas en el
seno del equipo de Maranello es la
igualdad y competitividad de sus dos
pilotos. Llama la atención porque ambos
pilotos fueron quienes peor se adaptaron
a la nueva normativa híbrida en 2014,
siendo derrotados sin paliativos por sus
respectivos compañeros de box. Bajo la
protección de Arrivabene y sin ningún tipo de presión, al menos de puertas hacia
afuera, los dos pilotos de la Scuderia se
han rehecho como lo que son, Campeones del Mundo. Sebastian ha cumplido
su sueño de vestir de rojo y emular a su
ídolo Michael Schumacher, lo que no ha
hecho sino espolear su ánimo de mejora.
Por lo que parece, se ha adaptado al traje rojo como un guante, siendo competitivo desde el primer momento (ver recuadro). No sólo eso, ha rozado la pole,
se ha subido al podio y, sobre todo, ha
ganado ya su primer Gran Premio. Sólo
en Bahréin se le vio algo más n ervioso
(las escapatorias actuales acudieron a su
rescate), curiosamente en el primer momento en el que Kimi ha sido más rápido
que él. Convendrá tenerlo en cuenta si se
convierte en pauta.