Revista Muy Fan de la F1 nº2 May. 2015 | Page 64

T odo apunta a que Lewis Hamilton se va a encargar de que la lucha por el campeonato se trate del cuándo, no del quién, tal es el dominio que está ejerciendo sobre su desdibujado compañero de equipo. Nico Rosberg, que el año pasado se las ingenió para llegar al último Gran Premio en condiciones de campeonar, ha sido borrado de la faz del mundial por un inconmensurable Hamilton. Probablemente quemó sus naves en aquella maldita primera vuelta de Spa-Francorchamps, cuando el alemán perdió su particular Batalla de las Ardenas, que en este caso sí sirvió para cambiar el resultado final de la Guerra. Duello al sole Que no vaya a existir –o al menos eso parece– una batalla entre los pilotos de la marca de la estrella, no significa que no vayamos a tener pelea entre gallos del mismo corral, más bien al contrario, ya que este año los equipos parecen más equilibrados que nunca. Si bien la pareja de Toro Rosso promete acción de la buena, y volveremos sobre el tema en estas páginas en el futuro, desde #MuyfandelaF1 apostamos porque el duelo del año se va a producir entre Kimi Räikkönen y Sebastian Vettel. Puestos a jugarse los duros, apuesten porque a final de año la relación entre ambos no será tan buena como apunta ahora. Lo cierto es que más allá del sorprendente rendimiento del SF15-T, de largo el segundo mejor monoplaza en lo que va de campeonato, otra de las sorpresas en el seno del equipo de Maranello es la igualdad y competitividad de sus dos pilotos. Llama la atención porque ambos pilotos fueron quienes peor se adaptaron a la nueva normativa híbrida en 2014, siendo derrotados sin paliativos por sus respectivos compañeros de box. Bajo la protección de Arrivabene y sin ningún tipo de presión, al menos de puertas hacia afuera, los dos pilotos de la Scuderia se han rehecho como lo que son, Campeones del Mundo. Sebastian ha cumplido su sueño de vestir de rojo y emular a su ídolo Michael Schumacher, lo que no ha hecho sino espolear su ánimo de mejora. Por lo que parece, se ha adaptado al traje rojo como un guante, siendo competitivo desde el primer momento (ver recuadro). No sólo eso, ha rozado la pole, se ha subido al podio y, sobre todo, ha ganado ya su primer Gran Premio. Sólo en Bahréin se le vio algo más n ervioso (las escapatorias actuales acudieron a su rescate), curiosamente en el primer momento en el que Kimi ha sido más rápido que él. Convendrá tenerlo en cuenta si se convierte en pauta.