Revista Muy Fan de la F1 nº2 May. 2015 | Page 152

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y ECCLESTONE Pero si hablamos de palabras, no está de más recordar que con los periodistas esto alcanza otro nivel. El de la periodista italiana de la Sky llamando imbécil por Twitter a Alonso ha sido lo último que se ha comentado. Y básicamente porque Fernando, después de tener constancia de ello, ha optado por no hacer declaraciones a la cadena Sky. Escribir en las redes sociales parece que no tiene mucha más tarncendencia de la de los aficionados desconocidos, pero craso error es pensar eso, pues los pilotos también tiene gente dedicada a hacerles un seguimiento de las redes sociales y de las noticias en donde salen, para estar al tanto. Lógicamente, la periodista italiana, Paula Saluzzi, no ha tardado en borrar los mensajes y retractarse. Pero Twitter es tan cruel como el botón de “imprimir pantalla” quiera serlo en cada ordenador. Los famosos pantallazos, vaya, que siempre hay alguno de gatillo fácil. Pero no sólo de Italia, de Inglaterra y de Alemania también tenemos todos los días algún momento que nos recuerda que esto de la F1 parece más un “Sálvame” que un deporte de alta tecnología. Tanto es así que hasta el Chiringuito de Jugones de Josep Pedrerol se ha apuntado, creyendo que con soltarlas muy gordas ya tienen programa de F1. La última polémica, con los titulares tergiversados sobre Alonso criticando a McLaren, les ha servido para comprobar que aunque esto sea un circo, los aficionados todavía pueden ver los límites, gracias a Dios. Pero lo que sí es cierto es que estas cosas gustan a Ecclestone, que sabe que estas polémicas venden y distribuyen la palabra F1 por todo el globo terráqueo, es el primero que las alimenta. Si hay semana donde no haya saltado ninguna, donde los periodistas y los pilotos hayan estado especialmente sosos, ya se inventa él la polémica para que la máquina de noticias no pare. Desde decir que Toto va a matar la F1 (básicamente por ser los motores Mercedes demasiado competitivos) a decir que le encantaría que Red Bull comprase la disciplina. No conoce límites. El caso es polemizar. LA NORMATIVA DE LA FIA Y por último, aunque quizás no menos importante, la normativa de este deporte, tan interpretable como de repente apetezca a la FIA en cada momento. Que si la temporada se va a hacer con cuatro motores, que si ahora con cinco, que si se congelan antes de empezar la tempora-