conciencia de que somos pecadores y que Jesucristo nos ha perdonado, podemos vivir la experiencia del perdón.
Recordemos el diálogo de Jesús con Pedro: « Entonces Pedro se acercó con esta pregunta:“ Señor, ¿ cuántas veces tengo que perdonar las ofensas de mi hermano? ¿ Hasta siete veces?” Jesús le contestó:“ No te digo siete, sino setenta veces siete”»( Mt 18,21-22).
Jesús nos invita a perdonar cada vez que nos sintamos ofendidos. Si no perdonamos, iremos engendrando resentimiento, rencor y odio, haciéndonos esclavos de esos sentimientos que nos separan de Dios.
El acto de perdonar es una verdadera batalla espiritual. El perdón es dirigido por el Espíritu Santo en oración, porque debes enfrentar esos sentimientos dolorosos que has tratado de evadir, ya sean de tu pasado o de tu presente.
Perdonar es una decisión, es avanzar en nuestro camino o quedarnos paralizados, como si ya no pudiéramos cambiar. Es nuestra decisión.
39