Bogotá D. C., 9 de septiembre de 2019
Su Santidad
Papa Francisco
El Vaticano
Querido Santo Padre:
E
nuestra.
n estos días que se cumplen dos años de su generosa y expresi-
va Visita Apostólica a Colombia, y hoy en el Día Nacional de los
Derechos Humanos, bajo la convocatoria a que demos el primer
paso, sentimos, con toda la Nación, el deber de la gratitud y del
compromiso para actuar unidos por la paz de esta hermosa patria
Usted dijo sobre la visita a nuestro país: “Este viaje se hizo para llevar la
bendición de Cristo, la bendición de la Iglesia, al deseo de vida y de paz que
desborda el corazón de esa nación” (Audiencia general, 13 de septiembre de
2017).
Como liderazgo político y social que propende por la protección de la vida
de todas y todos, por la verdad sobre hechos y responsabilidades dentro del
conflicto violento y por el proceso de transición y reconciliación, confor-
mamos el Movimiento Defendamos la Paz, que subscribe esta carta.
Usted apeló a nuestra conciencia moral y a nuestro deber con las víctimas:
“Las heridas hondas de la historia precisan necesariamente de instancias
donde se haga justicia, se dé posibilidad a las víctimas de conocer la verdad,
el daño sea convenientemente reparado y haya acciones claras para evitar
que se repitan esos crímenes” (Homilía, Área portuaria de Cartagena).
Los objetivos enunciados antes, sólo se harán posibles con la salvaguarda e
implementación integral del Acuerdo de Paz entre el Estado colombiano y
las FARC-EP y con la búsqueda de una paz completa e integral que incluya
al ELN, que sincronice las voluntades y articule los espacios en esas diná-
micas territoriales y estatales, sin desconocer, también, el apoyo y acom-
pañamiento permanente de la comunidad internacional, y las relaciones
pacíficas con todos los países de la región.
CARTAS
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