REVISTA INSTITUT CUBELLES | Page 23

Y así fue. Cuando la creación del dios Nil llegó a la Tierra, el joven quedó enamorado de Lidia, la chica que había creado el dios Nil. Charlotte, al ver que su novio se había enamorado de Lidia enfureció y decidió castigar al ser humano haciendo que los volcanes erupcionasen y destruyeran ciudades y pueblos. Al cabo de unos días Charlotte escuchó hablar a su padre con Lidia diciendo:

-Me alegro de que hayas enamorado a ese joven para que mi hija haya dejado de quererlo.

La joven salió corriendo a restaurar las ciudades y pueblos que había quemado y hablar con Zac. El joven, al volver a verla, quedó enamorado como el primer día. Zac le dijo:

-No sé que me ha pasado, cuando llegó Lidia quedé ipnotizado. Lo siento.

Fue mi padre, que descubrió que nos amábamos y quiso separarnos, pero sé una forma de estar juntos.

-¿Pero por qué no quiere que estemos juntos?

-¡No lo digas a nadie! Porque soy una diosa y tú un mortal.

Zac quedó boquiabierto, pero aceptó la realidad porque amaba a Charlotte.

¿Qué podemos hacer para estar juntos?

Convertirte en un dios.

Pero, ¡eso es imposible!

No, traeme un cuchillo, un bol con vino y una cuchara.

Vale.

Cuando ya tenían todo lo necesario Charlotte se hizo un corte en la mano y puso tres gotas de su sangre en el bol lleno de vino. Zac hizo lo mismo. Lo mezclaron bien con la cuchara y Zac se lo bebió, así la sangre de Charlotte que contiene la esencia de un dios pasó a la de Zac.

Ahora que eres un dios mi padre ya no nos podrá separar.

Al cabo de unos días fueron a hablar con Nil. Finalmente Nil reconoció su error y les dio su permiso para casarse. No tardaron mucho tiempo en tener muchos hijos, fruto de su amor.

Judith Huguet

2n ESO B