Revista EL MOLINO Revista EL MOLINO -Primavera 2019 | Page 20

En Polonia, los huevos de Pascua son pintados y decorados con vivos colores y figuras como conejos, flores o campanas, son la estrella indiscutible de la Semana Santa. La tradición los asocia con el renacimiento de la vida, y se considera que cuantos más se coman durante estos días mejor suerte se tendrá el resto del año. Polonia, huevos de Pascua pintados El Lunes de Pascua los polacos ponen fin a la Semana Santa con una divertida tradición que consiste en mojar a los amigos y familiares con cubos de agua, siempre y cuando el tiempo acompañe. El agua arrojada limpia simbólicamente lo malo del año y purifica para el nuevo periodo que arranca. En Ucrania, la Pascua –símbolo del sacrificio y renacimiento en el cristianismo mundial- se celebra de manera especial, con costumbres muy similares al resto del mundo, pero también con prácticas únicas de su folclore, que mantienen vivas milenarias ceremonias pre-cristianas, adaptándolas a la celebración. El producto cultural ucraniano más famoso del mundo es el Pysanky, que son los huevos de pascua coloreados. La técnica consiste en proteger zonas que no se van a colorear con trazos de cera de abejas y luego sumergir en tintes líquidos creando un Ucrania, recuerdo de los difuntos intrincado patrón. Debido a su difícil elaboración, los huevos así decorados, se vacían para poder ser preservados. La celebración de la Pascua se extiende una semana más en Ucrania para dedicarla a recordar a los difuntos. Las familias llevan cestas de alimentos y pequeños regalos a los cementerios y los dejan allí para sus ancestros, frecuentemente acompañados por una ceremonia religiosa oficiada por un Cada pueblo y región dedica un día dentro de esta semana para la celebración de esta ceremonia y gracias a ella se mantienen vivos los recuerdos de los antepasados frente a las nuevas generaciones. Así, la decoración de los huevos como muchas costumbres religiosas, fueron prohibidas sacerdote que bendice las tumbas. bajo el gobierno soviético, que no permitieron pasar estas tradiciones a las nuevas generaciones, pero se mantuvo viva esta tradición por las familias que las realizaban en secreto. Gracias a las “babushkas” ucranianas las costumbres no se han olvidado. Antiguamente estaba prohibido comer huevos durante los 40 días de penitencia anteriores a la Semana Santa, se guardaban entonces para la Pascua... y para conservar frescos los huevos se cocían o se bañaban en cera líquida; luego se decoraban para regalarlos unos a otros en pequeñas cestas. El intercambio de huevos decorados se hace desde hace muchos siglos en Europa y Oriente Medio. Pronto los pasteleros de época comenzaron a elaborarlos utilizando distintos ingredientes, primero de azúcar y posteriormente ¡de chocolate! ¡Hoy en día los artesanos chocolateros siguen haciendo deliciosos huevos... que niños y mayores disfrutan el domingo de Pascua! EL MOLINO 20