Apenas reunió el dinero suficiente para la tierra se puso a recorrer las
colinas y los valles y después de casi darse por vencido se enteró que
Literio, un vendedor, tenía dos terrenos justo en un rincón, un metro
cuadrado que a simple vista era un montón de pasto con cardos. El notario
y Literio se murieron de risa por la compra del terreno.
Dos días después Gomez ya estaba instalado en su terreno sentado en su
reposera leyendo y comiendo choclo.
Al atardecer volvió al hotel del pueblo donde alquilaba una buena
habitación. Un dia apareció un venezolano que se enteró que un hombre
había comprado un metro cuadrado de tierra y sospechó que en él, había
petroleo y le ofreció comprárselo por mucho dinero. Gomez se lo vendió y
se transformó en el hombre mas rico del país.