Las buenas inversiones
Gómez era un señor mayor, humilde, sencillo y tranquilo que solo se
conformaba en la vida con un pedacito de tierra de un metro cuadrado,
para poder leer el diario en su reposera y comerse un choclo hervido con
poquita sal y mucha manteca.
Gomez cocinaba sus choclos en el calentador Primus