ARIZMENDI
Otro de los jugadores que hizo la arriesgada apuesta de firmar por el Deportivo en el mes de julio fue Javier Arizmendi, tratando también de romper el dicho de que 'segundas partes nunca fueron buenas'.
Por el momento esta 'segunda parte' no está siendo mejor que la anterior y es que unas dolorosas molestias en la espalda le impidieron rendir a su nivel.
Arrancó la temporada como titular, actuando fundamentalmente en la banda derecha, posición que ya no le resulta extraña a este trotamundos del fútbol.
Fue en la sexta jornada, ante el Alcorcón, cuando comenzaron los problemas de espalda que le acompañarían buena parte de la temporada. En los segundos tiempos, tras enfriarse la espalda en el descanso y retomar el esfuerzo, sufría calambres, que, aunque no le impedían competir, limitaban su juego.
Su presencia en el equipo fue disminuyendo hasta ser un habitual en las convocatorias pero no saltar casi nunca al campo. En la segunda vuelta de campeonato estuvo prácticamente inédito, dando un último zarpazo con el gol deportivista en Girona. Su contrato le puede dar el próximo curso la posibilidad de redimirse.
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