Revista del Institut Cubelles 3º Trimestre | Página 21

Al pasar un buen rato, escucho la puerta abrirse, pero demasiado dormida estoy para querer abrir los ojos, seguro que es Zayn… No le doy mucha importancia.

Alguien me da un beso en la frente y se acuesta a mi lado.

-Te amo Rebecca-Dice mientras toca mi pelo con un tacto delicado y prosigue hablando-A veces puedo ser estúpido, mal humorado, y todo lo que tú quieras, pero nunca te dejaré ir y aunque sé que no te gustará lo que has visto esta noche… Seguramente mañana me harás miles de tus preguntas aunque te lo haya advertido antes, porque te conozco y eres una cabezota, pero me da igual, yo te seguiré queriendo, pero no sé si tú me seguirás queriendo a mi si empiezas a averiguar más cosas, no quiero que nada nos separe y menos mi trabajo. Te amo como a nada en este mundo, porque tú eres mi pequeña estrella que me ilumina, porque tú me has hecho poner otra vez los pies en la tierra, tú me mantienes cuerdo, tu…-Se calla y suspira-

¿No es adorable cuando quiere? Cada día este chico me sorprende más…

Yo me hago la dormida y decido no estropear el momento y hacer como si no hubiese escuchado nada, pero esas palabras me han llegado al corazón.

La duda que ahora mismo tengo es que habrá querido decir con lo de que no quiere que empiece a averiguar más cosas… Si algo hay que averiguar yo lo haré, me da igual las muchas prohibiciones que se me pongan por delante, pero como él sabe soy muy cabezota y hasta que no estoy segura y contenta no paro.

{…}

A la mañana siguiente.

-Zayn, tenemos que hablar…-Digo cuando me acuerdo, de la escena que presencie ayer-

Lo que ayer vi, fue el límite de mi paciencia, la gota que colmó el vaso, no puedo más, no aguanto este tipo de vida, sé que lo amo, pero no de esta manera.

A veces, hemos tenido que cambiarnos de casa, por ser perseguidos, por poner en peligro nuestras vidas…

-¿De qué quieres hablar?-Me pregunta animadamente, sin sospechar nada mientras se acurruca a mi lado suavemente-

-¡De lo que ayer vi en el bar!-Le digo en con el tono un poco más elevado de lo normal pero sin pasarme y separo distancias entre ambos cuerpos-

-Creo que eso ya lo tenemos más que hablado-Se defiende intentado evitar el tema, pero conmigo no hay quien pueda!-

-Mira, sé que me dijiste muchas cosas, pero a nada le voy a hacer caso, porque no eres nadie para mandarme cuando se que no tienes razón y como ahora estamos juntos y sabes que quiero lo mejor para los dos…-Le digo un poco enfadada a toda prisa, por su comportamiento de niño pequeño, ya que resopla por cada palabra que sale de mis labios-

De repente, sin más me besa, de improviso, pero yo, me separo, sin pensármelo dos veces. ¿Pero que se cree este?

Respiro su aire, el respira el mío, solo hace falta un pequeño movimiento, palabra, expresión, que nos haga explotar, a cada uno, a su manera.