así, no me lo digas, podría aquear ahora que mi mente lo extraña tanto, tal vez no hoy, ni mañana,
pero en algún momento que vea en los niños que me rodean su rostro y recuerde que no puedo
volver a abrazarlo, podría saberme amada en sueños y correr contigo y no quiero tener esa
tentación.
¡Miénteme! sólo miénteme y dime aquellas partes de verdad que digan que yo he quedado atrás,
en el pasado, como debe ser.
Perdón, que egoísta soy otra vez, pidiendo que calles bajo mi propia conveniencia algo que yo
no fui capaz de guardar en mi corazón, pero no me di cuenta de la posibilidad de ser yo la tentación
ahora que la belleza también me ha dejado. La realidad es que me imagino como humo en tu vida,
como la joven demasiado ingenua para saber qué hacer con un casi hombre como tú, como la
mujer que ya no tiene ni un minuto de tu tiempo. No me menosprecio, pero a veces te culpo por lo
que no pasó, y cuando eso sucede creo que tuviste motivos y razones para no dar el paso que nos
uniera y hasta ahora no se me ocurrió pensar que tal vez tú me culpes a mí, porque estoy segura de
que me olvidaste, pues no tuviste como yo cabos que atar. Pienso en eso, pero solo tú conoces esa
parte de la historia y ahora que somos sinceros quiero que me la cuentes, quiero saber todos los
peros que le pusiste a algo que pudo ser hermoso, todas las veces que dijiste no, no la llamaré, no la
buscaré, ¡no haré nada! no se lo diré. Pasé días intentando interpretar tus silencios, llorando y
hablando conmigo, viendo como todo lo que soñé contigo se derrumbaba frente a mí, dándome
cuenta que no estaba en mis manos la posibilidad de un nosotros. No lo sientas como un reproche,
es sólo una pregunta de las tantas que no me explico, de las tantas que ya no recordaba y que no
me dejaban dormir.
Perdón otra vez, no planeo interrumpir tu vida con mis confesiones, es sólo que últimamente ya no
soy feliz, y me pregunto si lo pude haber sido contigo. Me pregunto si tus besos, tus caricias y tus
pasiones podrían compararse con las que viví con él. Si tus palabras de aliento, apoyo y comprensión
serían tan ecaces como las que tuve. Si tus atenciones, detalles, regalos y rosas serían tan sinceras
como las que recibí de él. Si pude haberte amado como todavía lo amo a él, ¿si pude haber sido
tan feliz contigo como lo fui a su lado? Me pregunto si tal vez, de haber tenido la oportunidad
¿tú y yo aún estaríamos unidos? Sin embargo, pese a que eres mi gran 'hubiera' y con lo difícil que
me es explicártelo, te diré que no podría cambiar bajo ninguna circunstancia todo lo que viví con él
por estar contigo.
Deseo que quede claro que si pienso en ti, es porque volví a amar como te amé y es tan peculiar.
Que patética debí haber sido cargando a tu sombra, pero tal vez sin ti, no lo hubiera amado tanto
a él. Yo, como ente curioso y egoísta solo quería que lo supieras, y tal vez así saber qué pasó en la
parte que te tocó vivir. Pero, francamente no lo necesito ahora, porque me he dado cuenta que
mientras escribo esto, sólo quería gritártelo todo, para ser completamente libre de ti, para que hoy
ya no seas el fantasma que fuiste ayer, por las palabras que me guardé. Mi corazón ya sano y no sé
si con lo que te digo en el tuyo se abran nuevas heridas, pero por lo pronto, mientras alguien me
espera del otro lado, entérate que fuiste amado con locura y siente afortunado por quien te ama
hoy, mientras yo envidio tu fortuna.
14