REVISTA CONSULTORIA MAYO 2020 Revista consultoria mayo 2020 | Page 23

idea, la búsqueda de recursos (materiales, talento, físicos, económicos, tecnológicos), redactar el documento que plasma todo el proyecto, estos no han cambiado, al con- trario, han mejorado y ahora son más simpli- ficados y ágiles. Al compartir nuestras aptitudes estamos ge- nerando valor, perfilando un negocio que combina experiencia e innovación, susten- tabilidad, vigencia que nos inspirará para construir nuestro nuevo ciclo vital laboral en armonía con los nuevos valores y las nuevas competencias necesarias. La madurez nos exige ir contra reloj, ir al gra- no y asumir los riesgos justos, apasionarnos por un proyecto donde predomina la ra- zón más que el corazón, aprovechar la ex- periencia acumulada nos da la opción de prever errores, la experiencia nos da más paciencia, la edad nos compromete en cada arranque. Ser persona mayor tiene además sus ven- tajas, mitigamos el miedo, la pereza, la falta de tiempo, apoyo y reconocimientos que otros demandan. La juventud, por el contrario, vive más apresurada y ávida de conocimientos, novedades, donde la equi- vocación está presente sin poder vislum- brarse, todo ello forma parte de la esencia emprendedora. El emprendimiento requiere entonces de: innovación, persistencia, ambición, planifi- cación, percepción, paciencia, medición, entre otra cantidad de elementos no menos importantes y apropiados para cada caso. Algunas fortalezas: • Se estima que mientras más edad, mayor es el número de expe- riencias con las que se cuenta a la ho- ra de tomar decisiones importantes, será de gran ayuda a la hora de iden- tificar riesgos, reconocer oportunida- des y afrontar dificultades. • Contar con capital ahorrado y disponer de respaldo financiero. Excelente apoyo en caso tal de que se presenten algunos problemas co- rrespondientes al dinero, la gran limi- tante en los emprendimientos. • Haber ocupado diferentes cargos, participa- do en diversos proyectos, cultivado durante varios años amistades y contactos comerciales, experi- mentar responsabilidades muy variadas. Todo ese trayecto presume las oportunidades de descubrir y valorar lo bueno y no tan bueno. Reconocer cuáles son las actividades que puedo realizar, y las que se deben delegar o contratar fuera del negocio. Para emprender es imprescindible la formación, esta condición es igual de importante a cualquier edad, pe- ro para los emprendedores seniors implica un esfuerzo extra, ya que es posible que hayan tenido tiempo de renovar sus conocimientos. Por eso, deben actualizarse continuamente y estar al día de las tendencias y téc- nicas actuales, de esta manera conseguirá adaptar su negocio al tiempo actual y que sea viable. El nuevo rol de autoempleado Requiere de mucha energía tanto a nivel mental como físico, por lo que se vuelve primordial aliarse con gente joven que compense las exigencias extremas deman- dadas por todo proyecto de emprendimiento. Lo ideal es tratar de ir diseñando el negocio en los ratos libres, después del trabajo o en los fines de semana para evaluar su factibilidad. Ningún emprendimiento genera dinero a la semana de ser creado. Emplear la templan- za es buena estrategia, pensar en su expansión. Hay que mirar el negocio también fuera de la caja, los retos que existen, compensar las debilidades con alianzas. En conclusión, las personas de mediana edad y más allá, aportan grandes valores en los proyectos de em- prendimiento, y pueden ser tan exitosos como su con- traparte más joven. A medida que envejeces, te das cuenta de que no puedes evitar el fracaso, esto forma parte del apren- dizaje, siempre cometeremos errores transformados en aprendizajes. Hay una clara ventaja en ser autónomo, sabes qué es lo que quieres, lo que tienes y debes hacer para conseguirlo. El emprendedor senior está más claro, enfocado a lo- grar mayores logros empresariales. Los emprendedores senior, conquistan esperanza y calidad de vida, se encuentran en un momento pleno de su vida, con más ganas que nunca de afrontar nuevos retos. www.revistaconsultoria.com.mx 21