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En el sector de comercio se han visto disminuidos sus ingresos, debido a que las personas no tienen el suficiente dinero para realizar compras que no sean de primera necesidad y quienes lo tienen, no todos están acostumbrados o saben usar internet como plataformas de compra venta. Los restaurantes, por ejemplo, se han reinventado tratando de que el cliente viva la experiencia que vive al visitar un restaurante, incluso con precios más accesibles; sin embargo, esto no ha sido suficiente para todos, pues no se puede comparar la atención en el lugar versus a la experiencia en casa. Esto ha generado, al igual que en otros sectores de la economía, falta de pago a sus empleados, despidos y quiebras.
Cabe mencionar que a priori a la Pandemia, algunos sectores económicos colombianos ofertaban sus productos a niveles de precios muy por encima del costo, lo que obligaba a los colombianos a pagar precios muy altos o no poder acceder a ciertos productos. En el caso, por ejemplo, de algunas frutas y verduras, el campesino recibía por bulto, incluso un precio 80% inferior al que se comercializa en plazas, centros de abastecimientos, supermercados, el etc. Con la Pandemia, y los demás sobre costos producto de ella, los agricultores se han visto directamente afectados pues sus productos son más difíciles de comercializar que antes.
Otro sector golpeado es la Bolsa de Valores Colombiana, o conocida por sus siglas BVC, en el cual podemos observar que muchas acciones han perdido gran parte de su valor, ocasionando la quiebra de algunas empresas dependientes a esta. Por otra parte, esta crisis mundial también ha intimidado a los inversores, lo que ha generado que retiren sus inversiones de la BVC y no hayan nuevos inversionistas.
Esta Pandemia, ha traído retos para todos y ha obligado a que los ciudadanos del mundo se reinventen para poder sobrevivir. Se desconoce cuánto tiempo durará y los impactos reales que tendrá en todos los sectores, alea iacta est, la suerte ya está echada, por esta razón, los gobiernos deben asumir el reto de guiar a sus países de la mejor manera para que los impactos económicos y número de muertes sean los menores posibles.
JOHAN ESPINOSA-CAMILA SANABRIA
En el sector de comercio se han visto disminuidos sus ingresos, debido a que las personas no tienen el suficiente dinero para realizar compras que no sean de primera necesidad y quienes lo tienen, no todos están acostumbrados o saben usar internet como plataformas de compra venta. Los restaurantes, por ejemplo, se han reinventado tratando de que el cliente viva la experiencia que vive al visitar un restaurante, incluso con precios más accesibles; sin embargo, esto no ha sido suficiente para todos, pues no se puede comparar la atención en el lugar versus a la experiencia en casa. Esto ha generado, al igual que en otros sectores de la economía, falta de pago a sus empleados, despidos y quiebras.
Cabe mencionar que a priori a la Pandemia, algunos sectores económicos colombianos ofertaban sus productos a niveles de precios muy por encima del costo, lo que obligaba a los colombianos a pagar precios muy altos o no poder acceder a ciertos productos. En el caso, por ejemplo, de algunas frutas y verduras, el campesino recibía por bulto, incluso un precio 80% inferior al que se comercializa en plazas, centros de abastecimientos, supermercados, el etc. Con la Pandemia, y los demás sobre costos producto de ella, los agricultores se han visto directamente afectados pues sus productos son más difíciles de comercializar que antes.
Otro sector golpeado es la Bolsa de Valores Colombiana, o conocida por sus siglas BVC, en el cual podemos observar que muchas acciones han perdido gran parte de su valor, ocasionando la quiebra de algunas empresas dependientes a esta. Por otra parte, esta crisis mundial también ha intimidado a los inversores, lo que ha generado que retiren sus inversiones de la BVC y no hayan nuevos inversionistas.
Esta Pandemia, ha traído retos para todos y ha obligado a que los ciudadanos del mundo se reinventen para poder sobrevivir. Se desconoce cuánto tiempo durará y los impactos reales que tendrá en todos los sectores, alea iacta est, la suerte ya está echada, por esta razón, los gobiernos deben asumir el reto de guiar a sus países de la mejor manera para que los impactos económicos y número de muertes sean los menores posibles.
JOHAN ESPINOSA-CAMILA SANABRIA