Revista Caracter 4 - 2016 Vol. 4 IV | Page 92

b. 411 Sinava la cara, a Dios se fo acomendar, mucho era pagado del sueño que soñado a.
A lo largo del poema, la lucha de las dos religiones( cristiana y musulmana) se consuma con la mayor energía y tolerancia. De esta manera, se puede apreciar la identificación de Castilla como nación líder de la lucha contra los moros con la identidad del héroe del poema, un infanzón, cuya trayectoria ascendente se opone a la representación de la clase dominante y que llega a alcanzar una position igual a la del rey, aunque la rechaza para poner de manifiesto, una vez más, su position de buen vasallo porque el rey personifica la patria.
El poema sirve de propaganda de la identidad del pueblo castellano encarnado en el héroe, en ese buen vasallo que no tiene buen señor. i Además, el poema de Mio Cid, apartándose de la hostilidad regional que respiran otros poemas castellanos, extiende su respeto a las otras regiones de España y las pone a todas bajo el nombre de la limpia cristiandad, preocupada en la guerra contra los moros. El poema de Mio Cid tiene la ventaja de fluir más inmediata y eficazmente en el sentimiento nacional y en el carácter de un pueblo. Por lo tanto, podemos afirmar con Américo Castro, que España adquiere su identidad como nación en base a la cristiandad y a su encarnación en su héroe. Igualmente, Castilla surge como una nación conciliadora al aceptar la unión de los reinos de Castilla y León. ii
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