¿Conocer? ¿Para qué?
Sentir, saber y basta.
Todo está vivo aún
y es suficiente
porque vuelve la palabra
la piel de esta certeza
y traslúcido tiempo. (11-17)
Para el hablante lírico, la comprensión o la verdad toca al
ser humano como una caricia (Hart, 179). Este placer que-
da marcado por el paso del tiempo:
Como aquella mañana
hoy trasmina la tierra y era música
su blanco aroma a lienzos en el arca
de la memoria
que reconoce idéntico el espacio
y tan distinto.
(20-25)
Un cambio dramático en el tono ocurre cuando la ha-
blante extrae la emoción de la experiencia de la separación
por medio de la memoria del instante amoroso. Sin embar-
go, la voz poética recupera el gozo del instante evocado:
aquí creció una yedra
de venas asombradas,
estalló la ensenada
en un clamor de cuarzos
y el remanso crujió
de flores amarillas. (27-32)
El éxtasis erótico impregna el temple de ánimo de la
hablante. El uso de un sujeto plural es una tendencia hacia
un sujeto universal. Estamos de acuerdo con Anita Hart
cuando afirma "Criaturas para el gozo'? " (... ) ofrece una
declaración determinante de la inmortalidad"
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