Revista Caracter 2 - 2014 Vol. 2 | Page 110

¿Conocer? ¿Para qué? Sentir, saber y basta. Todo está vivo aún y es suficiente porque vuelve la palabra la piel de esta certeza y traslúcido tiempo. (11-17) Para el hablante lírico, la comprensión o la verdad toca al ser humano como una caricia (Hart, 179). Este placer que- da marcado por el paso del tiempo: Como aquella mañana hoy trasmina la tierra y era música su blanco aroma a lienzos en el arca de la memoria que reconoce idéntico el espacio y tan distinto. (20-25) Un cambio dramático en el tono ocurre cuando la ha- blante extrae la emoción de la experiencia de la separación por medio de la memoria del instante amoroso. Sin embar- go, la voz poética recupera el gozo del instante evocado: aquí creció una yedra de venas asombradas, estalló la ensenada en un clamor de cuarzos y el remanso crujió de flores amarillas. (27-32) El éxtasis erótico impregna el temple de ánimo de la hablante. El uso de un sujeto plural es una tendencia hacia un sujeto universal. Estamos de acuerdo con Anita Hart cuando afirma "Criaturas para el gozo'? " (... ) ofrece una declaración determinante de la inmortalidad" - 117 -