Revista Caracter 2 - 2014 Vol. 2 | Page 108

Esta imagen evoca una meditación sobre el espacio y el tiempo que pasa, en la memoria y aún en el pasado personal del lector. Su tema es la búsqueda de un tú que podría ser el amante del hablante lírico o la fuente interna de inspiración (Debicki 1995: 38). Un motivo recurrente en este poema es el de la inefabilidad: Inútil perseguirte. Por las frondas te buscas y te encuentras incesante, exenta como torre de campanas. (1-4) La palabra no necesita que la encuentren, ella fluye sola. La poeta solamente es el "testigo del hallazgo." Es donde se "funden'? las huellas y los pasos de un instante" (4-6) es el lugar donde se funde el pasado y el presente para plasmar la emoción inaprehensible. En otra parte del mismo poema, la hablante lírica llega a la conclusión de que: Nosotros somos el lugar de la cita. El encuentro de un águila bifronte que ha cegado el destino. (37-39) La obra poética es posible por la existencia de la pa- labra pero es ésta quien elige dónde hacerse presente. El deseo de trascendencia, más que la desolación por la inefi- cacia de la creación, es lo que predomina en este poema. La trascendencia se logra por medio de la contemplación del quehacer poético. Desde la perspectiva feminista, esta contemplación da paso a una fuerza abarcadora que con- tribuye a expandir el espacio femenino. La poeta deja de lado los tópicos definidos por los hombres sobre la poe- sía femenina para lograr lo que Amorós llama "una fuerza abarcadora e integradora que diera cuenta de una manera profunda y total de la realidad" (Ugalde, 78). De igual manera, Amorós presenta un YO como parte de un NOSO- - 115 -