Defiéndeme tú
porque todo me culpa: el desvanecimiento,
la poca ligereza de mis piernas,
el cimbrear, incluso, que tienen mis vestidos,
el tener trece años, el sedal de mi pelo,
y que mis manos son desvalidas y mansas.
(17-22)
En el poema "De pubis angélicos" la voz poética
vuelve a su marcado erotismo para indagar sobre el sexo de
los ángeles. Con imágenes de cautela y acecho, la hablante
se deleita en la expectación:
Divagar
por la doble avenida de tus piernas,
recorrer la ardiente piel pulida,
demorarme y, en el promiscuo borde,
donde el enigma embosca su portento,
contenerme.
(1-6)
Otra vez es el curioso dedo femenino, ya visto en el
poema "Inconfesiones de Gilles de Rais," el que no se atre-
ve " a saber qué le aguarda.! A comprobar, por fin, el sexo
de los ángeles."
De esta manera, Rossetti aprovecha la expresividad
del lenguaje místico para revisarlo e invertirlo de tal for-
ma que la ayuda a configurar el mundo femenino. En con-
secuencia, estas nuevas posibilidades destruyen las reglas
impuestas por el sistema patriarcal y exponen una nueva
visión de mundo donde la mujer es dueña de su destino.
Conclusión
Por medio de la desmitificación, mejor dicho, la
subversión, Rossetti enfrenta el tema de la mujer como una
revisión de los códigos culturales, para plasmar una pers-
pectix a y una experiencia femenina capaces de trasmitir sus
estados mentales y sus juicios acerca del mundo. En su
empeño, se enfrenta al complejo socio-psicológico de la in-
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