Revista ANPL Revista ANPL N° 23 | Page 11

El Banco Central ha manifestado ya la intención de acompañar la tendencia global, por lo cual no se esperan mayores intervenciones, aunque sí preocupa la velocidad con la que el dólar se ha ido corrigiendo.
Sobre los efectos de esta suba, Capurro sostuvo que para el agro y la lechería en particular es una buena noticia porque mejora la rentabilidad de las inversiones, al igual que para el sector exportador, al tiempo que tiene consecuencias negativas a nivel de los hogares y el consumo, uno de los sustentos del crecimiento económico. A su entender, como consecuencia de la sequía, pero considerando esta suba del dólar, la economía no crecerá 3 % como preveía, sino que lo hará 2,3 %.
Sobre la situación de Argentina, Capurro sostuvo que Uruguay no tiene fundamentos para tener un contagio financiero.“ Uruguay ha cambiado la velocidad de crecimiento, pero no ha dejado de crecer, lo cual muestra un cierto desacople de la economía argentina que no crece desde 2013. Lo que sí hay que tener presente es que Argentina es nuestro segundo mejor cliente de bienes y servicios. Es un mercado relevante y es el culpable de que Uruguay sobreviviera con un dólar a $ 28”.
Por otro lado, la suba de la moneda norteamericana y el aumento del valor del petróleo tienen un efecto sobre los precios de los combustibles, cuya suba, al momento del cierre de esta edición, era inminente.
habían ganado la guerra tecnológica y que el petróleo a US $ 100 el barril era historia. Recordemos que a comienzos de 2016, el barril se ubicó en US $ 30 pero ahora ya está en US $ 80, por lo que más que duplicó su valor en dos años”, aseguró Blasina.
Incluso, sostuvo que la potencial guerra Irán-Israel-EE. UU. puede llevar el valor del barril aún más arriba.“ Los precios de los lácteos siguen muy de cerca la evolución del petróleo. Mientras no bajen las tensiones y mientras esté Donald Trump al frente de EE. UU., da la impresión de que esto no va a ocurrir, y el petróleo seguirá firme. Un barril arriba de US $ 60 ya hace la diferencia, mientras que cuando cae debajo de US $ 60, hay economías que son importadoras de alimentos que quedan en una situación adversa”.
Sobre los acuerdos comerciales, Blasina se mostró a favor de los mismos, asegurando que la esencia de Uruguay es ser un país exportador,“ abierto al mundo y dispuesto a hacer Tratados de Libre Comercio( TLC) con economías complementarias. Los propios TLC permiten adecuar plazos y hacer excepciones, pero si no podemos hacer uno con Chile, como sociedad algo está fallando porque los parlamentarios en su mayoría están a favor”.
En tanto, el consultor privado Eduardo Blasina coincidió con los efectos favorables de la suba del dólar, asegurando que“ Uruguay tiene problemas estructurales de competitividad, pero si logra mantener el dólar arriba de los $ 30 el escenario mejora bastante”.
Sostuvo que la situación de la lechería como la de otros sectores exportadores, si bien es difícil, de a poco empieza a mejorar. Por otro lado, estimó que habrá una cierta estabilidad en los valores de los lácteos, lo cual le permitirá a las industrias comenzar a afirmarse”.
Como preocupación marcó la suba del petróleo, lo cual tiene impacto directo en los valores de los combustibles de mucha incidencia para el sector lácteo. Por otro lado, también tienen una incidencia en los valores de los commodities, por lo cual es interesante analizar su evolución.“ Hace unos años creíamos que las energías alternativas
En esta línea, Gonzalo Oleggini, Docente de la Universidad Católica del Uruguay, disertó sobre la incidencia de un acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur en el mercado de los lácteos.“ El capítulo lechero se ha transformado en moneda de cambio en las negociaciones. Cuando el Mercosur pidió aumentar las cuotas a la carne, surgió el capítulo lechero. La Unión Europea habla de que quiere vender quesos finos que la región no produce y en pequeñas cuotas, pero hay que ver qué se acepta”, explicó.
Oleggini recordó que países como Nueva Zelanda después de cerrar un TLC con China tuvieron un crecimiento de su industria láctea, y“ Australia va por el mismo camino, transformándose en un fuerte competidor”. Por esta razón, Oleggini se mostró preocupado sobre los efectos para Uruguay de los acuerdos que firman el resto de las economías.
En este sentido sostuvo que“ estamos peor que antes, porque cuando los países firman acuerdos tienen un proceso de desgravación que lleva años. Los países que firmaron ya están en ese proceso, mientras que nosotros seguimos parados en el mismo lugar. Los demás avanzan y nosotros seguimos en el mismo punto, por eso creo que estamos peor”.
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