por herencia
trabajan en la
matanza
les, kilo y medio de jitomates y medio
de tomate; ya hervido, se muele con
las especias siguientes: dos clavos,
una rajita de canela, cinco pimientas,
pocos cominos y tres dientes de ajo.
Ya estando esto bien molido, se fríe
con muy poca grasa o con la gordu-
ra del caldo donde se hirvió la car-
ne. Enseguida, se echa el caldo y la
carne en la cazuela en donde está el
chile y especias ya fritas; se le pone
un manojo de cilantro y se deja sa-
zonar con sal al gusto. A este mole
de caderas es bueno ponerle un poco
de jugo de naranja agria con cebolla
picada, esto ya que se tiene el platillo
servido”.
A pesar de ser esta la oficial, exis-
ten infinidad de variantes, todas ellas
de acuerdo al gusto y sensibilidad de
los cocineros, quienes le fueron aña-
diendo los ejotes gordos y la naranja
agria, que luego fue substituida por el
jugo de limón.