CAPÍTULO DIECISÉIS
Mi tío no estaba en casa, cosa que me venía muy bien. Me miré las manos. Aún
me temblaban. No sabía qué hacer. No podía contárselo. ¿Qué le iba a decir?
« Mira, es que he entrado en un bar de striptease con un carné de identidad falso
y un tipo llamado Buddy Ray y su gorila me han molido a palos» . ¿Y qué más?
¿Quién se lo iba a tragar? No tenía ni una sola marca. Además, seguro que
jurarían por lo más sagrado que se limitaron a echarme a la calle en cuanto se
dieron cuenta de que mi carné de identidad era falso. No, por ahí no podía tirar.
Las palabras de Candy resonaban en mi cabeza: « Ya no puedes hacer nada
por ella. No va a volver… igual que las demás» . ¿Qué querría decir exactamente
con eso? O con lo de que Antoine LeMaire se había llevado a Ashley meses
atrás… con eso de la: « Muerte Blanca» . Pero si Ashley había estado en el
instituto. La había visto sonreír, reír y ser fascinantemente tímida y … ¿no había
dicho Candy que Ashley había sido su única amiga en aquel lugar? ¿Qué estaba
pasando?
Lo que estaba claro es que Ashley tenía secretos y que Candy la conocía. Y
lo que es peor —mucho peor—: que Buddy Ray también la conocía.
No tenía ni idea de lo que hacer. ¿Qué había sacado en claro? Poca cosa. Por
lo visto, la clave del asunto seguía teniéndola el tal Antoine. Tenía que dar con él;
lo que me planteaba una serie de preguntas. La más evidente: ¿cómo? Había que
descartar la posibilidad de volver al Plan B. Podía vigilar la zona… aunque no
creo que aquello fuera a servir de nada. Además, se me planteaba una segunda
pregunta: ¿qué iba a hacer cuando diese con él, cuando diese con la Muerte
Blanca?
Puse agua a hervir para hacerme algo de pasta. No dejaba de pensar en lo
que me había sucedido. Se me escapaba algo, pero no era capaz de descubrir el
qué. Pero estaba ahí. Me senté en la cocina, solo. Aún me dolía el estómago del
puñetazo. Y seguro que mañana sería peor.
No podía dejar de preocuparme. Cogí el portátil y lo encendí; quería echar
otra ojeada a mi colega Antoine LeMaire junto a la taquilla de Ashley. Miré el
vídeo: Antoine abre la taquilla, mira dentro, está vacía, se cabrea. Volví a poner
el vídeo y entonces me di cuenta de lo que me preocupaba: la taquilla y a estaba
vacía para cuando llegaba Antoine.
Seguramente, el tipo tenía la esperanza de encontrar algo en ella pero, fuera
lo que fuera, alguien se lo había llevado. Probablemente hubiera sido la propia
Ashley … ¿Pero cuándo? Y lo que es más: ¿se vería en el vídeo? ¿Se vería cuándo
había sido la última vez que había estado allí? Que hubiera sido ella quien vaciaba
la taquilla implicaría que tenía planeado huir, bien porque estaba metida en un
asunto turbio con la Muerte Blanca o porque le pasara cualquier otra cosa terrible
por haber tenido algo que ver con un garito como el Plan B.