REFUGIO HARLAN Refugio - Harlan Coben ULT | Page 113

cogía de la pechera—. La Muerte Blanca. Ya no puedes hacer nada por ella. No va a volver… igual que las demás. Lo único que puedes hacer es salvarte tú. —Pero si va a mi instituto —dije atónito—. La semana pasada estaba perfectamente. Candy se quedó asombrada, pero el alboroto del otro lado era cada vez más fuerte. —¡Corre! —me gritó mientras me empujaba y salía corriendo por el callejón—. ¡Corre y no vuelvas! Tomé la dirección opuesta, hacia la calle. Corría que me las pelaba y no paré hasta que estuve en la parada del 164. Y, al rato, camino de casa.