La Reforma Educativa: Consideraciones Y Alternativas
gratuito de la educación pública: a pesar de que no están permitidas las cuotas escolares, en la práctica se propicia que los padres sostengan los gastos de la escuela (mantenimiento para la limpieza, obras menores de reparación, pago de la comida en las escuelas de tiempo completo, abandono de los desayunos escolares, etc.), además de propiciar la injerencia de empresas e instituciones privadas para programas de evaluación estandarizada, de actualización (universidades privadas), etc; la descarada concesión a empresas para la operación de las nuevas tecnologías (Microsoft, Enciclomedia, etc.) también da lugar a formas veladas de privatización. Hoy, con la pretendida reforma, se abre más la cobertura para que las empresas privadas obtengan jugosos contratos en el sector público de la educación. Finalmente, es una reforma que no aborda de manera integral todos los elementos y factores que constituyen la educación. No se r econoce la realidad de la diversidad pluricultural ni las condiciones económicas, sociales y culturales de las escuelas y comunidades del país. Se mantiene una visión tecnocrática sobre la actualización de los maestros y, sobre todo, no existe ni el interés ni el compromiso serio para impulsar una formación docente inicial que impacte en la transformación que requiere la educación básica. En las escuelas normales se impuso una reforma curricular improvisada y se les tiene sometidas a una asfixia presupuestal y a un sistema meritocrático que les impide generar acciones mínimas para mejorar la formación en beneficio de la niñez y juventud. La formación de maestros que históricamente ha sido una profesión de estado, con la reforma y otras medidas anteriores se intenta convertir en una profesión liberal; la imposición del examen para el ingreso al servicio es una medida que muestra la falta de compromiso del estado para con la educación. En suma, este conjunto de rasgos y condiciones que develan la naturaleza e intenciones de la llamada reforma educativa, puestas en entredicho por el intenso debate que ha generado y la oposición de cientos de miles de maestros en todo el país, han evidenciado la imperiosa necesidad de profundizar el análisis sobre el tema educativo. Ya en muchos medios se afirma que la reforma educativa constituye el primer fracaso del gobierno de Peña Nieto. La insistencia de los poderes mediáticos centrada en afirmar que los maestros no quieren una reforma educativa, y que no quieren ser evaluados, ha sido desmentida con hechos y e estos foros. Por ello, el gobierno de Peña Nieto tiene la oportunidad histórica de recomponer el camino, y ello puede darse por alguna de dos vías, como propusiera Hugo Aboites: Declarando una especie de moratoria en la aplicación de los cambios a los artículos 3º y 73, como premisa para la reconstrucción de un proceso que permita ampliar y profundizar el análisis y el debate sobre el tema educativo, y que posibilite la redefinición de un modelo acorde con la educación que queremos y necesitamos; ello reclama una amplia participación de todos los actores sociales y educativos. 76