En el 2004, su fundó en China el Instituto Confucio, bajo el patrocinio de la Oficina de Enseñanza del Chino de la República Popular China. Dicha institución se ha esparcido por todo el mundo, abriendo diversos institutos Confucio en muchos países. En los cinco institutos Confucio de México (dos en el Distrito Federal y los restantes tres en Chihuahua, Yucatán y Nuevo León, respectivamente), maestros chinos y mexicanos trabajan conjuntamente en la enseñanza de dicha lengua. Sin embargo, y a pesar de todos los esfuerzos, la demanda de aprender chino crece mucho más rápido que la oferta de enseñanza, por lo que se necesitó de una mejora en la calidad y la impartición del idioma y de más instituciones.
Respecto a lo mencionado anteriormente, en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), en su platel Xochimilco, en el 2011, con la puesta en marcha del Centro de Ciencias de la Transición (CTS), que consiste en un proyecto internacional que busca indagar los mecanismos que rigen las transiciones en los diferentes “niveles de organización de complejidad de la materia del cosmos”, se inició un proyecto que daría lugar a la enseñanza del chino mandarín. Sin embargo, no se trata de un proyecto de física, química o astronomía, aunque podría englobarlas, sino uno multidisciplinario y pionero en el país. La instauración de dicho proyecto en la UAM Xochimilco fue anunciada en el Congreso Mundial de Excelencia Científica, Estado, Mercado y Humanismo, realizado por esta casa de estudios y el Instituto de Ciencia y Tecnología del Distrito Federal (ICyTDF), entre otros.
Heinz Dieterich, profesor de metodología en la UAM, sociólogo y político alemán, es quien dirige el proyecto. El doctor Dieterich, explicó que el CTS adoptó el principio organizativo del Instituto Max Planck, la institución más exitosa del mundo en función de producción de premios Nobel.
Además, se planeó llevar a cabo en conjunto con el Proyecto Mundial de Investigación Avanzada (WARP), una red virtual de investigación que tendrá al frente al profesor Paul Cockshott, de la Universidad de Glasgow y director Europeo de Investigación del programa.
Por su parte, el pasado rector de la UAM, Enrique Fernández Fassnacht, aseguró que el centro habría de reunir, en un principio, a más de 50 investigadores del país y del extranjero.
Dentro de dicho proyecto, existe un grupo operativo que ha realizado este trabajo, el cual fue denominado en la Unidad Xochimilco como Grupo Vanguardia.
Está compuesto por unos 15 científicos, estudiantes y trabajadores administrativos de la Unidad. El Grupo Vanguardia decidió apoyar ese programa del rector general, Enrique Fernández Fassnacht, cuando enfatizó la idea de la necesaria institucionalidad de todas las unidades en el marco de la UAM y de elevar el nivel académico de la misma, tratando de llegar a ser una de las mejores universidades de América Latina, que posteriormente el actual rector de la UAM, doctor Salvador Vega y León, también había asumido esas dos necesidades estratégicas y, de esta manera, se generó el entorno que permitió crear el CTS, con su programa principal de investigación, el WARP.
Fue el 23 de mayo de 2012, que Fernández Fassnacht firmó convenios de colaboración y alianza estratégica con las universidades chinas de Liaoning, Shanghai, University of Finance and Comerce y la Chinese Academy of Social Sciences, representadas por los doctores Du Xin, Ding Xiaoqin y Liu Zixu, respectivamente.