El reiki es otra de las terapias alternativas que ofrece la cultura china. La palabra proviene de "Rei" (universal) y "Ki" (energía vital), que son términos del concepto japonés que se utiliza para denominar un sistema de sanación natural que consiste en canalizar esa energía a través de las manos. El sanador natural no transmite su propia energía, ya que supondría agotamiento personal y peligro de poder trasladar involuntariamente energías disarmónicas, sino que se limita a canalizar la Energía Vital Universal a través de sus manos al ponerlas sobre el cuerpo del receptor (encima de la ropa o a unos pocos centímetros, en diferentes zonas desde la cabeza a los pies.
Por último, no puedo dejar a un lado la gastronomía, pues también es importante por lo diversa y lo mucho que ha aportado a la cocina mundial. Los orígenes de la China superan los seis mil años de antigüedad, y se inician por la organización de comunidades agrícolas. Domesticaron e incorporaron a la alimentación, el caballo, el cerdo y el perro; iniciaron el cultivo del mijo e hicieron del té la bebida más importante desde el inicio del siglo IV.
Su gastronomía está basada en los principios del “yin” como contraposición al “yang” que son la representación de los extremos como fundamento de la armonización: Debe coexistir, por ejemplo, lo duro con lo blando, lo pasivo con lo activo, lo húmedo con lo seco, lo dulce con lo salado, lo crocante con lo cremoso. Por eso, la alimentación china es equilibrada para adquirir altos niveles de nutrición y salud. La mayoría de los vegetales usados en la cocina fueron inicialmente conocidos en la medicina.
Hace tres años, estudié un diplomado de Chef en cocina internacional. Uno de los módulos del curso, está dedicado a la cocina asiática entre las que destaca la China. En mi experiencia, al trabajar con recetas e ingredientes de aquél país, me hizo dar cuenta del dinamismo con el que se puede cocinar, pues los chinos emplean mezclas de ingredientes de manera muy particular. Recuerdo que a partir de realizar platillos chinos, comencé a utilizar con mayor frecuencia, ingredientes que jamás hubiera pensado emplear y mucho menos que le daría tan buen sabor a la comida, como por ejemplo el jengibre o la jícama.
China ofrece más de lo que suponemos y siempre será importante adentrarse en su cultura milenaria y hasta enigmática.