RECUERDOS: Huellas Impresas en el Alma 002. Mayo. 2013 | Page 84
-Cierto, mi nombre es Ana, ahora sí, adiós
-Adiós, vaya con cuidado
Desde ese día, todos los días iba al café, conversábamos largas horas, mientras yo
atendía el café, hasta que su patrón o mi patrona interrumpían las conversaciones
y nos mandaban de nuevo a nuestros quehaceres laborales, a veces el patrón de él
también aprovechaba para darle un saludito a doña Magola, era muy gracioso ver
como ella lo sacaba a escobazos del café y de paso sacaba a mi galante amigo
Ángel, a ella le disgustaba que intentaran coquetearnos, me veía como una hija y
por eso siempre me decía:
-Muchacha, cuídate de ese joven, ambos son jóvenes y pueden cometer errores
-A mí no me parece mala persona, además, me agrada mucho sus conversaciones
-Yo no digo que sea mala persona, es solo que se le ve que quiere ir más allá de
una amistad contigo y me preocupa que te ilusione y luego te deje vestida y
alborotada
-Doña Magola, le prometo que andaré con cuidado y si intenta propasarse le
pondré un alto y dejaré de verlo si es necesario, pero por favor, no se me ponga a
la defensiva que solo consigue hacerlo sentir incómodo y de paso a mí también
-De acuerdo muchacha, no hare caras cuando venga, pero recuerda las palabras de
esta vieja que ya ha vivido bastante y sabe lo que es una desilusión, tú apenas
estas aprendiendo a vivir y no quiero que tu vida se vea obstaculizada por una
experiencia mal vivid