RECUERDOS: Huellas Impresas en el Alma 002. Mayo. 2013 | Page 58
Me llene de nervios y de miedo, aún no había pensado en las palabras concretas
para zamparle semejante balde de agua fría a Manuel y mucho menos por
teléfono, pero ¿Qué otra opción? Él no estaba cerca como para pedirle que se
viniera y decírselo a la cara, pero también decírselo a la cara implicaría un
esfuerzo más grande de mi parte, así que tome el teléfono y contesté:
-Buenas tardes, ¿en qué le puedo ayudar?
-Hola mi amor, que bueno que me contestas tú, estaba ansioso por escucharte y
saber cómo estas
-Estoy bien, pero porque tu preocupación, lo dices en un tono, como si me
hubiera accidentado o algo así
-No, es solo que me quede preocupado por tu comportamiento de la otra noche,
además te sentías mal y al fin no pude llamarte al otro día para saber que tenias
-Ah, qué bueno que no lo hiciste, pero bueno, ya te comunicaste, eso está bien
-¿Puedo saber porque fue bueno que no hubiera llamado antes?
-Lo que sucede es que he estado un poco confundida y sin ganas de hablar con
nadie
-¿Por qué?
-Verás Manuel, hay algo que debes saber, para mí es muy importante saber qué
piensas
-¿Qué pasa? Me asustas
-Manuel, estoy esperando un hijo tuyo, ¡estoy embarazada!
-¿Qué? Tiene que ser una broma tuya y muy pesada
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