está produciendo. Por otra parte, también se obtienen parámetros interesantes para el pronóstico,
como el nivel de colesterol y los niveles de azúcar (la diabetes aumenta el riesgo de cardiopatía.
Prueba de esfuerzo: Se puede hacer sobre una bicicleta estática o una cinta rodante. Se colocan
electrodos en el cuerpo (para el registro del electrocardiograma) y un manguito de tensión; el
paciente pedalea o anda por la cinta rodante. El médico que supervisa la prueba observa mientras
tanto los cambios de tensión arterial, pulso y trazados del electrocardiograma. La prueba se
completa en media hora (se abandona si aparecen cambios que sugieran enfermedad en los
parámetros observados, o si el paciente no la tolera físicamente por agotamiento o por dificultad
para respirar).
Cateterismo cardíaco y coronarioangiografía. Es la técnica más adecuada para determinar la
posible presencia y extensión de cardiopatía isquémica. La coronarioangiografía permite
determinar la localización y grado de obstrucción de las lesiones arteriales que puedan haberse
producido.
Tratamientos
Cuando aparecen síntomas de un infarto de miocardio, los pacientes deben llamar a los servicios de
emergencia y posteriormente pueden tomar una aspirina (tiene un efecto antiplaquetario que inhibe la
formación de coágulos en las arterias).
Una vez en el hospital, los pacientes pueden recibir distintos tipos de tratamientos:
Oxígeno. Suele ser la primera medida que toman los facultativos en el hospital y en la propia
ambulancia.
Analgésicos. En las situaciones en las que el dolor torácico persiste se administra morfina o
fármacos similares para aliviarlo.
Betabloqueantes. Impiden el efecto estimulante de la adrenalina en el corazón. De esta forma el
latido del corazón es más lento y tiene menos fuerza, por lo que el músculo necesita menos
oxígeno.
Trombolíticos. Disuelven los coágulos que impiden que fluya la sangre. Para que sean eficaces
deben administrarse en la hora siguiente al inicio de los síntomas.
Antiagregantes plaquetarios. Este tipo de fármacos (como por ejemplo la aspirina) impiden la
agregación plaquetaria en la formación de los trombos.
Calcioantagonistas. Son bloqueadores de los canales del calcio. Impiden la entrada de calcio en
las células del miocardio. De esta forma disminuye la tendencia de las arterias coronarias a
estrecharse y posibilitan que el corazón trabaje menos por lo que descienden sus necesidades de
oxígeno. También reduce la tensión arterial.
Nitratos. Disminuyen el trabajo del corazón. En la fase aguda de un ataque al corazón suelen
usarse por vía venosa.
Bypass coronario. La intervención consiste en seleccionar una sección de una vena o arteria de
otra parte del cuerpo para unirla a la arteria coronaria por encima y por debajo del área bloqueada.
De esta forma se genera una nueva ruta por la que puede fluir la sangre al músculo cardíaco.
Intervención coronaria percutánea. El objetivo es abrir la luz de la arteria bloqueada. El
especialista determinará el vaso infartado con un angiograma inicial y posteriormente realizará una
angioplastia con balón del segmento trombosado. En algunas ocasiones pueden extraer el trombo
con un catéter aspirador
Prevención
El riesgo de padecer un infarto puede evitarse siguiendo algunas pautas de vida saludable:
Dejar de fumar
Llevar una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras, legumbres y cereales.
Hacer ejercicio.
Evitar las bebidas alcohólicas