y arrugas, y la bruja se quedaría con la hermosura de su cara, con sus labios rosas, pelo dorado y, lo mejor: los ojos verdes como hojas. Sara no sabía que hacer. Su madre viviría, pero ella se quedaría con ese espantoso aspecto. La bruja así lo hizo, ella se quedó bella como era antes la princesa Sara y la princesa, se quedó con la horrible cara de la bruja. La princesa se sentía preocupada porque no sabría si funcionaria la magia de la bruja, pero ella seguía teniendo sus preciosos ojos verdes.
Sara vio que su madre se recuperaba, y ella seguía bella como las flores que se encontraban en su jardín, los rosales rojos y rosas que se encontraban jento a ella.