Sofía contemplaba por la ventana el precioso cielo azul, mientras pensaba en las tareas que debía hacer. Siguió mirando hasta que por fin vió el cálido mar; se quedó pensando... ¿ qué era más bonito? ¿ el cielo o la tierra? No lo sabía, porque a la vez sentía una gran atracción por el mar. Necesitaba estar junto a él, pero a su vez le tenía miedo. Ella no sabía cómo combatir su miedo.
La niña Sofía iba caminando por una playa para intentar ahuyentar sus miedos, allí las olas retumbaban en sus oídos mientras observaba el cielo soleado. De repente oyó a alguien susurrar: era la tierra que hablaba con el cielo. Ella se quedó totalmente sorprendida. Discutían porque ella quería a los dos, pero sabía que tarde o temprano tenía que quedarse con una, ellos eran dos amores infinitos y llenos de luz. La niña quería mucho a los dos, no sabía lo que hacer... se quedo pensando... Sofía era muy linda y los dos querían quedarse con ella y empezaron a discutir.
Hoy, los CieLos Y la Tierra.
Por Andrea Gómes y Cristina Linares de Motril y Alba, Marcos y Fran de Movera
Sofía contemplaba por la ventana el precioso cielo azul, mientras pensaba en las tareas que debía hacer. Siguió mirando hasta que por fin vió el cálido mar; se quedó pensando... ¿ qué era más bonito? ¿ el cielo o la tierra? No lo sabía, porque a la vez sentía una gran atracción por el mar. Necesitaba estar junto a él, pero a su vez le tenía miedo. Ella no sabía cómo combatir su miedo.
La niña Sofía iba caminando por una playa para intentar ahuyentar sus miedos, allí las olas retumbaban en sus oídos mientras observaba el cielo soleado. De repente oyó a alguien susurrar: era la tierra que hablaba con el cielo. Ella se quedó totalmente sorprendida. Discutían porque ella quería a los dos, pero sabía que tarde o temprano tenía que quedarse con una, ellos eran dos amores infinitos y llenos de luz. La niña quería mucho a los dos, no sabía lo que hacer... se quedo pensando... Sofía era muy linda y los dos querían quedarse con ella y empezaron a discutir.