• Establecimiento de aforos para aulas, auditorios, laboratorios, bibliotecas, pasillos, ascensores,
baños, oficinas, talleres, actividades de campo, plantas piloto y hospitales escuela..
• Delineamiento de áreas de circulación y seguridad de ventilación natural de los espacios
cerrados.
• Estímulo de trabajo remoto en las actividades administrativas que lo permitan para reducir
en lo posible la presencialidad y reducir la movilidad de las personas (procurando la
asistencia alternada).
• Autorización de ingreso solo para actividades programadas.
• Regreso escalonado a las actividades de investigación y extensión que no hayan sido
consideradas esenciales durante la cuarentena (en particular aquellas relacionadas directamente
con los trabajos de finalización de carreras de grado y posgrado).
Debido a la activación de la alerta sanitaria, a los DNU, y su impacto en el sistema educativo de la Argentina,
el sistema universitario en el marco de la autonomía universitaria estableció el cierre de sedes,
el comienzo del dictado de clases virtual o no presencial y se determinaron los servicios esenciales con
guardias mínimas que se debían prestar obligatoriamente para asegurar el funcionamiento de los edificios,
el mantenimiento de los aparatos, de bioterios, de sistemas informáticos y de las instalaciones, con
carácter de mínimo indispensable.
En cuanto a la actividad académica, el trabajo docente se realizó en contexto virtual o no presencial a
partir del inicio de la cuarentena obligatoria, para lo cual todas las Universidades estimularon la formación
del personal docente y les dieron las herramientas necesarias para realizarla manteniendo la calidad
académica. En general, se propuso la participación de estudiantes y su seguimiento para equiparar a las
actividades presenciales.
El objetivo es establecer un protocolo de seguridad con medidas para la preservación, prevención, control,
seguimiento y mitigación del riesgo a la comunidad universitaria a causa del SARS CoV-2 COVID-19,
en su retorno de las actividades académicas y administrativas.
De esta manera, el retorno a la actividad presencial deberá llevarse a cabo de manera gradual, teniendo
en cuenta las condiciones de salud y epidemiológicas, las características de las Facultades (número de
estudiantes, docentes, no docentes, investigadores, extensionistas, características y tamaño de los edificios).
Pero principalmente se tendrán en cuenta algunas cuestiones:
• Se seguirán siempre las indicaciones de las autoridades locales, provinciales y nacionales correspondientes.
• Se garantizarán la seguridad y la salud de los estudiantes y el personal de la universidad asegurando
una vuelta segura, previniendo el riesgo de contagio en los lugares de trabajo y siguiendo un estricto
protocolo de Seguridad e Higiene.
• Se deberá atender a la necesidad de realizar una apertura de edificios e instalaciones de manera gradual
para retomar la actividad presencial.
5.1. Desplazamiento hacia y desde la universidad:
5.1.1. Para viajes cortos se promoverá caminar o utilizar bicicleta, para permitir más espacio para quienes
Pág.
5