“Antes de liderar a otros, lidera tu narrativa interna, cuando una mujer está en paz consigo misma, rinde mejor y lidera mejor” comenta con voz firme.
Y es que, para Simonetta, el líder actual debe desaprender la idea de que liderar es controlar. En un entorno cambiante, la rigidez es el verdadero riesgo. Desde la neuroplasticidad recuerda que el cerebro puede adaptarse, pero necesita conciencia.
También cuestiona etiquetas como “liderazgo femenino” o “masculino”: “Hay liderazgo. Punto. Y empieza por el autoliderazgo. El cambio real no está en modificar palabras, sino creencias. La transformación comienza en cómo nos hablamos y en las historias que sostenemos sobre nuestro propio valor."
En tiempos de sobreexposición digital, se trata de ser la misma persona en el escenario, en una reunión o en el supermercado.
“Si eres en privado lo que dices ser en público, hay coherencia. Y la coherencia genera confianza”.
Hoy, Simonetta es speaker internacional, pero durante años sufrió miedo a hablar en público. Superarlo fue parte de su propio proceso.
“Descubrí que tenía un mensaje que entregar. Y entendí que no podía irme de este mundo sin compartirlo”.
Cuando comentamos sobre la marca personal, destaca que la palabra clave es la coherencia: “La marca personal es la marca que lleva tu nombre” indica.
“De todos los lugares donde he vivido, el común denominador he sido yo. Entonces, claro, si yo no entiendo quién soy, es mucho más complicado adaptarse a las diferentes circunstancias y a los diferentes roles con los que nos enfrentamos a la vida” agrega.