Era la década de los cincuenta y“ La cabrá” de Villaseca se había quedado sin cabrero, por lo cual tenían que ir los amos con las cabras en proporción al número de cabras que cada uno tenía. Apareció por Villaseca un pastor, José( se decía a sí mismo que estaba podrido por dentro) y se quedó con el apodo del“ Tio podrido” El pueblo le ajustó y cada ganadero pagaba en función del número de cabras que tenía. Lo primero que hizo a las ocho“ tocar el cuerno” un cuerno elaborado por él mismo emitía un sonido muy especial que era difícil de tocar. Aquello cayó muy bien y al sonido del cuerno los ganaderos llevaban las cabras“ detrás de los corrales” que era el punto de salida y recogida de las cabras. La ruta de las cabras era ir a los Barrancos todos los días. José no sabía leer ni escribir pero era un pastor“ de los pies a la cabeza” un sabio del campo. Pronto descubrió los manantiales de Los Barrancos e hizo tres fuentes: La del Jaralón( que todavía está el manantial), la fuente La puerta( debajo de un chopo en la desembocadura de Marisancho con el arroyo Matarrrubia) y la de MARI- SANCHO que es la que nos ocupa. En la de Marisancho hizo una verdadera obra de arte con su navaja de acero hecha por él mismo. No necesitaba más herramientas. Esta fuente era la delicia de todos y allí acudían a coger agua los agricultores, pastores... y todo el mundo la cuidaba. La mencionada fuente, después de estar perdida durante muchos años, fue recuperada en dos ocasiones por mi amigo Julio y Miguel Bernardo contando también con mi ayuda, poniendo un caño nuevo y haciendo un pilón. En el verano de 2.025 Enrique ha puesto todo el empeño del mundo y la fuente ha sido recuperada con la ayuda del Club Deportivo de caza de Villaseca de Uceda. Ha sido una gran obra. Un homenaje al pasado, Creo que merece un reconocimiento y una inauguración. ENHORABUENA.