C O L A B O R A C I O N E S por Luis Miguel Bernardo Puebla LAS FIESTAS DE SAN MIGUEL
A unque llegamos tarde al pregón y al pasacalle con los diferentes disfraces, no puedo decir otra cosa: ¡ fueron espectaculares! El tiovivo fue muy gracioso, con sus participantes disfrazados de niños y niñas, ¡ a pesar de la edad que tienen! No menos llamativas fueron los avestruces, que ponían huevos en mitad del asfalto sin ningún rubor. También fui capaz de identificar a varios pintores, y sobre todo a“ Wilbur”, muy auténtico, con un bigote la mar de conseguido. Un sinfín de disfraces nos hizo pasar un rato muy agradable, yendo de peña en peña. Como dice el refranero popular:“ Quien tarde llega, come lo que queda”, y así fue: no quedó ni la muestra del picadillo que se degustó en la Peña“ Los Mochuelos”, junto con la Peña“ Los de la EGB”. Nos fuimos animando hasta que llegó la hora del grupo musical“ Los Calambres”, que nos hizo disfrutar con su música. Después llegó DJ Berni, que puso patas arriba la plaza con su sesión, eso sí, pensada para los más jóvenes. El sábado no pude ver los títeres; no estaba el cuerpo para muchos trotes. La charanga, como ya es tradición, nos amenizó el vermú mientras la plaza se llenaba de carros repletos de bebida y comida. La Peña Los de la EGB, como ya es costumbre, ofreció un servicio generoso con su paletilla, que todo el mundo quería probar, eso sí, este año bajo techo. Todo el mundo bailaba y bebía... Por la tarde, con la bueyada, pasamos un buen rato viendo a los animales correr por las calles. Después nos sorprendieron DJ Berni y DJ Juancar, que se arrancaron con su música discotequera y nos transportaron a otras épocas y otros lugares. Fue, a mi parecer, lo más divertido de toda la fiesta. El grupo que empezó sobre las doce, después de cenar, nos ayudó a mover el esqueleto durante un buen rato. Por cierto, el premio al mejor disfraz fue para el tiovivo: ¡ se ganaron un jamón! El domingo nos llovió justo a la hora de sacar a San Miguel en procesión, pero él se apiadó de todos y nos regaló una tarde tranquila. Eso nos permitió comer, beber y bailar todo a una, con los dulzaineros Los Mahurotos, que son unos auténticos fenómenos. Esta vez, el jamón corrió por cuenta de los ganadores del concurso de disfraces. Los Mahurotos tocaron maravillosamente canciones que nos hicieron disfrutar, y finalizaron con la canción de Villaseca, que ya podéis ir aprendiendo para próximas ocasiones. En líneas generales, fue una gran fiesta de San Miguel digna de su nombre. Faltó el toro, pero con su ayuda, algún día llegará...