Programa Santo Ángel 2023 | Seite 31

C O L A B O R A C I O N E S por la Botarga

LA BOTARGA DESDE DENTRO

Por aquella cuesta de las Chaparras bajaron siempre los atajos de ovejas al regresar al pueblo . El alegre cencerreo y el sonido de las esquilas , acompañadas a veces de la voz de Perfecto o de Anastasio , o del ladrido de aquellos perros mil leches que sabían latín … Bajaban los cazadores , con los conejos y las liebres apiolaos , colgando de la canana o del cinto , al regreso de las largas jornadas en el monte . Rodeados de perros de caza que cazaban . Cansados pero felices , comentando los lances del día y pensando ya en descargarse del peso y comerse la merienda que la abuela tenía , seguro , preparada . Pasaban , recortados en el horizonte de las chaparras , los tractores tirando de los remolques cargados de leña , con las hacinas arriba , bien tirante la soga ; y , a veces , con los críos encima de las hacinas , aguantando los botes , pero divertidos por la aventura , tras un día ayudando al padre con la motosierra . O volvían , cargados de grano , los remolques a descargar en la nave el fruto de la cosecha veraniega . Con los chinches corriendo por las piernas de algún chiquillo , sentado en el remolque , rascándose el picor de las pantorrillas . Porque no había cosechadoras con cabina y se tragaba mucho polvo . Todos -pastores, cazadores , leñadores y agricultores- prolongación de los brazos de sus abuelos . Sudores mezclados , los de los vivos y los de los muertos , en esa cuesta de las Chaparras . Porque nuestros lugares , guardan las estampas de antes y las mezclan con las de ahora . Como un emplazamiento mágico que apelotona el tiempo , sea cual sea , y lo mezcla todo . Y luego , el silencio . Silencio de años de éxodo y olvido . Tantos lustros en los que nada se veía recortado contra el cielo . No más rebaños , no más pastores , no más cazadores , ni remolques de leña o de grano . Tantos años de soledad , sólo quebrada por la luna llena sobre las encinas , o por fantásticos amaneceres rotos en mil celajes rojos . Y se escuchó un buen día un cuerno en el valle del Torote . Y resonaron de golpe cencerros y cascabeles . Y un alegre duende , cargado de colores y de sonidos alegres , volvió a quebrar la soledad de los ladridos de corzo con sus cabriolas y danzas . Y algunos de los que vieron aquello , y otros de los que ni siquiera conocieron los recuerdos antiguos , lloraron al ver la cuesta de las Chaparras quebrada por la alegría y los colores , por el sonido del cuerno y los cencerros . Me contaron que hubo lágrimas y emoción . Que algo se removió en muchos asistentes ; no se sabe qué , pero algo se removió dentro de ellos . Las dulzainas chirriantes , los cencerros , los cascabeles … todo rompiendo el aire y el recuerdo , estallando en colores y alegría . El día de sol invernal , que lo pintaba todo de oro , el verde de la hierba que luego será bálago … todo parecía tan irreal como un recuerdo ajado por el tiempo . Y , sin saberlo , algo removió la emoción de muchos . ¿ Tenía que ver con los recuerdos , o quizás con algo atávico que todos ( todavía , sin saberlo ), guardamos en nuestro interior ?

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