C O L A B O R A C I O N E S
REFLEXIÓN EN VOZ ALTA
por Lucía García Mateo
A
quí en España, se nos conoce por el gusto que tenemos por la fiesta y el disfrute,
más concretamente en Villaseca se nos conoce un poco por lo mismo…nos gus-
ta trasnochar, las reuniones, las fiestas, los bocatas de panceta y lomo, el ping pon…
en definitiva nos gusta nuestro pueblo.
Nos gusta también la tradición, intentamos recuperar unos hábitos y costumbres pasa-
das, al mismo tiempo que peleamos por conservar otras.
Si me dijesen, ¿Qué es lo típico en San Miguel?, diría, los disfraces, la orquesta... ¿y en
el Ángel?, sin duda diría la Ronda y el Librillo, y es que el librillo del Santo Ángel, igual
no nos damos cuenta, o no lo ponemos en valor, pero el día de mañana, cuando el
tiempo haya dibujado alguna que otra arruga en nuestro rostro, abriremos uno de
esos librillos que tenemos cogiendo polvo en casa, o en el fondo de algún cajón, y
esbozaremos una sonrisa, igual también alguna lágrima, pero lo que seguro que nos
pasará, es que nos va a remover por dentro, nos va a despertar un sentimiento muy
grande, por releer los escritos, por recordar nacimientos, anuncios de bodas, necro-
lógicas, actividades de un año entero y fotos… eso nos gusta a todos, ¿a quién no le
va a gustar dentro de unos años, verse de pequeño, o recordar a alguien que ya no
está?, es de un valor incalculable.
El problema, es que el libro no se hace solo, ese libro se hace con la ayuda de todos,
pero hay una persona, fundamentalmente, que todos sabemos quién es, que no le
gustan los laureles, y que no diré el nombre porque está más cómodo en la sombra,
que está detrás durante todo el año de recoger escritos, que está pendiente de des-
cargar fotos, de clasificarlas y de tener nuestros recuerdos al día, que el mes de enero
y febrero lo gasta en maquetar y ordenar todo, para que nosotros tengamos el 1 de
marzo nuestro maravilloso librillo. Lo hace con gusto, porque sabe del valor del mismo,
pero hacerlo solo… imagino que debe ser difícil, no le resta valor, pero sí que le suma
desilusión, hastío y cansancio, hasta tal punto, que por solo unos milisegundos de tiem-
po, nos planteamos no hacerlo este año… la falta de material, de implicación y de
ilusión del resto, este año ha sido escasa.
Y ahí va mi reflexión, solo se nos pide colaboración con, pensamientos, cuentos, di-
bujos, crucigramas, juegos, crónicas… se nos pide muy poco, para lo que luego nos
darán sus hojas.
Espero que esta reflexión tenga su fruto
en el 2021 y todos pongamos un poqui-
to de nosotros mismos en esas hojas,
que el día de mañana nos darán mu-
cho, nos removerán por dentro y sobre
todo harán que Villaseca, siga siendo
Villaseca.
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