3.- Tres, me preocupa ver cómo no valoramos lo
que tenemos. Este verano me llenó de tristeza la
indiferencia generalizada cuando se acercaba el
fuego de El Cubillo. Pocas personas se preocuparon
por interesarse y ayudar a nuestros vecinos del otro
pueblo (que mañana no dudarán en no ayudarnos
a nosotros) o por ver (aunque sea por egoísmo) si el
fuego se podía pasar a nuestro monte. El motivo no
fue otro que tener ya el grano en las naves (no peligraban ya las siembras) y no valorar en absoluto el monte. El monte es el único valor
y la única fuente de ingreso de este pueblo. Sin el monte, mañana mismo cerraríamos el Ayuntamiento, porque el arriendo de la caza es nuestra única fuente de ingresos más o menos estable. Este año estamos intervenidos por Hacienda (sí, así,
como suena) por nuestras deudas (que no son nuestras en realidad), y si no fuera
por las aportaciones de la caza al Ayuntamiento como propietario mayoritario, estaríamos ya en bancarrota. Y aparte de esto están los valores naturales. Como siempre pasa, tienen que venir los de fuera a decirnos lo afortunados que somos de tener este ent