Primer Tramo
Boletín cofrade
Marcos o Lucas ya que el relato de Juan se reserva siempre para el Viernes Santo)
y ya desde antiguo se adoptó la costumbre de actuar tres lectores distintos: el que
hace de Jesús (que debe reservarse para el celebrante), otro narrador y un tercero
que personifica al resto de los demás interlocutores, costumbre que debe mantener-
se cuando sea posible.
En la mañana del Jueves Santo se celebra por el obispo la llamada “Misa Crismal” en
la cual se bendicen los Santos Oleos que se usarán durante el año. Es una Misa a la
cual están especialmente llamados los sacerdotes, que en la misma renovaran sus
promesas sacerdotales.
El Triduo Pascual, que comienza con la Misa “in coena Domine” y termina en la Vi-
gilia pascual, es el ápice de la Liturgia que estallará en la celebración del domingo
pascual. El Triduo Pascual y que como hemos dicho comienza con la misa vespertina
del Jueves Santo en la Cena del Señor (dando por finalizado el período cuaresmal
precedente) tiene como característico el rito del Lavatorio de los pies tras la Liturgia
de la Palabra y la reserva del Santísimo para la comunión del día siguiente ya que el
Viernes Santo no se celebra la Misa ni se consagra. Al final de la Misa se omite el rito
de despedida y la bendición y se hace el traslado del Santísimo sacramento. Se des-
poja el Altar sin ninguna ceremonia y si es posible se retiran las cruces de la iglesia
o en su defecto se velan.
El Viernes Santo, primer día del Triduo Pascual, Pascua de Cristo crucificado es un día ali-
túrgico puesto que es un día en que la Iglesia no celebra la Eucaristía (al igual que el Sábado
Santo) aunque si se reparte el Cuerpo de Cristo (novedad introducida con la reforma), se lee la
Pasión de Jesús según el evangelio de Juan, a ser posible dialogada, y se hace la adoración
de la Cruz. La oración de los fieles tiene ese día una especial importancia. El color litúgico que
coresponde es el rojo.
El Sábado Santo, segundo día del Triduo, Cristo en el sepulcro, es también un día alitúrgico
en el cual no hay ninguna celebración sacramental prevista. En la Vigilia Pascual, que co-
mienza con la Liturgia del Lucernario, bendición del fuego y posterior Pregón pascual prosi-
gue con la Liturgia de la Palabra con nueve lecturas incluyendo los salmos, en las cuales al
acabar las pertenecientes al Antiguo Testamento se canta el Gloria, se encienden las luces
del templo que hasta ese momento ha permanecido a oscuras y se adorna el Altar con luces
y flores para seguir con la Liturgia bautismal en la que se pueden bautizar a los catecúmenos
y renovar las promesas bautismales. En la procesión hacia el baptisterio se entonan las leta-
nías de los santos. Terminada la Liturgia bautismal se continúa con la liturgia eucarística en la
forma acostumbrada.
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