Presidencias Compilado Presidencias 6B 2018 | Page 65

Regina y sus años en Francia Regina Pacini, fundadora de la Casa del Teatro, en compañía de su esposo el presidente Marcelo T. de Alvear, Mar del Plata, 1925. En 1898, Alvear conoció a la soprano portuguesa Regina Pacini, su futura esposa, cuando ella estaba dando una temporada en Buenos Aires, en el Teatro Municipal General San Martín. Sin embargo, un primer intento de cortejarla no tuvo éxito. Así, Alvear partió hacia Europa en el más prolongado viaje de los numerosos que habí realizado, decidido a ir tras la soprano portuguesa, llegando incluso a seguirla por toda Europa, pues la «persecución» duraría ocho años.32 En aquella época no estaba bien visto que un aristócrata se casara con una artista. Ángel de Alvear —hermano de Marcelo— le pidió a Tomás Le Breton que hiciese recapacitar a su hermano de casarse con «una cantante».33 Existió cierta hostilidad por parte de la alta sociedad porteña hacia Regina. Sería, paradójicamente, el general Julio Argentino Roca quien ayudó a disipar ese ambiente, nombrando al futuro matrimonio «invitados de honor» en una recepción en su hogar.34 Finalmente se casaron a las siete de la mañana de un sábado 29 de abril de 1907 en la iglesia lisboeta de Nuestra Señora de la Encarnación.34 Luego de casarse, Alvear vivió varios años en París, en donde siguió manteniendo contacto con Hipólito Yrigoyen y otros miembros de la Unión Cívica Radical como Leopoldo Melo Vicente Gallo, Fernando Saguier y Tomás Le Breton.33 El matrimonio se radicó en la finca llamada Coeur Volant —un regalo de bodas que Alvear le había hecho a su esposa Regina— situada en Louveciennes, al oeste de París, adonde se mudaron también varios familiares del terrateniente. Desde aquel momento, gracias a la herencia millonaria que poseía Alvear, el matrimonio vivió sin ocupación conocida. Regina, nacida en la rúa de Loreto de la ciudad de Lisboa y de ascendencia italiana y andaluza, habría de tener en el futuro un papel cultural destacado durante la presidencia de su esposo de Argentina. Alvear había heredado tierras en General Pacheco y San Isidro: tres estancias, ganado y una importante suma monetaria. Hasta llegar a dedicarse a la política, vivió de estos bienes, los cuales se fueron