Las primeras elecciones presidenciales con la nueva ley de voto secreto se
llevaron a cabo en 1916. La Unión Cívica Radical ganó por amplio margen bajo
la fórmula Yrigoyen-Martínez. El nuevo presidente le propuso en privado el
cargo de ministro de Guerra, pero Alvear lo rechazó. Entonces le ofreció ser
embajador en Francia, cargo que aceptó y conservó hasta 1922.16 Durante el
lustro que duró la Primera Guerra Mundial, Alvear cumplió misiones para ayudar
a los aliados en París, donando junto a su esposa Regina Pacini un hospital de
guerra y un banco de sangre, donde Pacini se encargaba de atender a los
heridos. Los fondos para ello fueron conseguidos gracias a los contactos que
tenía Alvear. Por ejemplo, cuando el militar francés Joseph Joffre le sugirió al
embajador argentino instalar un pabellón argentino en la ciudad universitaria de
París, Alvear consiguió costear la obra gracias a las contribuciones de Otto
Bemberg.9 39 También ayudó en las gestiones para la venta de cosechas a los
aliados durante la Gran Guerra. Aquí aparecieron las primeras diferencias entre
Alvear e Yrigoyen: cuando este último sostenía que Argentina debía mantener
una posición neutral, Alvear se mostraba a favor de que el país se declare al
bando de la Triple Entente.40 41