Actividades
posteriores a la
presidencia:
Una vez finalizado su gobierno, Alvear se radicó en 1930 en París, ciudad que le
apasionaba personalmente. Instalado en Europa, sus allegados le mandaron cartas
desde Argentina explicándole la caótica situación en que se encontraba la política del
país, como la deteriorada figura de Hipólito Yrigoyen. Así fue como se enteró del golpe
de Estado de José Félix Uriburu. Este hecho no le había sorprendido, ya que la crisis
económica de 1929 y la falta de reacción por parte de un Yrigoyen anciano y enfermo
habían deteriorado rápidamente su poder.142 Dos días después del golpe de Estado,
Alvear declaró ante los periodistas en su mansión Coeur Volant de París:7