Fue el décimo primer Presidente de la Nación Argentina por ser el
vicepresidente en ejercicio en 1890, cuando asumió la presidencia del país
como consecuencia de la renuncia de Miguel Juárez Celman tras los sucesos
conocidos como Revolución del Parque, hasta completar el mandato en 1892.
Como presidente Pellegrini tuvo que enfrentarse a una profunda crisis
económica en medio de un caos reinante, producto de los estallidos
revolucionarios. Durante su gestión de veintiséis meses sacó al país de una
grave crisis, fundamentalmente económica, al sanear las finanzas y fundar el
Banco de la Nación Argentina. Tales medidas dieron lugar a una economía muy
próspera en los años inmediatamente posteriores, y por tal motivo fue conocido
como "el piloto de tormentas".