Presentado el Informe Anual 2016 sobre racismo en el estado español | Page 292
EXTREMA DERECHA Y DISCURSO DEL ODIO
6 Antisemitismo
El año 2015 comenzaba con un grave atentado a la comunidad judía de París.
El asesinato de cuatro judíos durante la toma de rehenes en un supermercado
cosher de París volvía a generar inseguridad entre la comunidad judía. En 2014,
7.000 personas judías francesas hicieron la aliyá, (retornar a Israel), el doble
que el año anterior. Según la Agencia Judía, son actualmente la comunidad más
importante en la inmigración, por encima de estadounidenses y rusos. Según la
ONG Servicio de Protección de la Comunidad Judía (SPCJ), en datos recogidos
por la agencia France Press, durante los siete primeros meses de 2014 se produjo un aumento con respecto al año anterior del 91% de los actos antisemitas en
este país. Francia alberga la mayor comunidad judía de Europa y la tercera del
mundo con entre 500.000 y 600.000 miembros y cuenta con 500 sinagogas.
Y un mes después de estos atentados el macabro ritual se repetía en
Copenhague. Un coloquio sobre la libertad de expresión en un centro cultural
en homenaje a la revista satírica francesa concluía el 15 de febrero con un tiroteo que dejó un muerto y tres heridos. Y la réplica danesa a la matanza de cuatro
personas en un supermercado parisino de comida kosher llegó con el asesinato
de un miembro de la comunidad judía local frente a la mayor sinagoga de la
ciudad. Tras estos atentados, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu
avivó el debate con unas declaraciones en las que llamó a la población judía
europea a emigrar a Israel por razones de seguridad.
El Informe de la FRA sobre datos de antisemitismo recogidos entre los años
2004 y 2014 señala que la tercera parte de la población judía europea encuestada
admite abstenerse de usar atuendo religioso o símbolos judíos por miedo. Las
naciones europeas carecen de métodos sistemáticos de recopilación de datos
sobre el antisemitismo, lo que contribuye a un «grave subregistro de la naturaleza y características de los incidentes antisemitas que se producen,».
En este Informe se indica también que muy pocos de los Estados miembro
operan mecanismos oficiales de recopilación de datos que registren los incidentes antisemitas en gran detalle, y que esta falta «limita la capacidad de los responsables políticos» para abordar con eficacia el aumento de los crímenes de
odio. Solo cinco países en Europa (Finlandia, Países Bajos, España, Suecia y
Reino Unido) recopilan datos oficiales sobre delitos relacionados con el antisemitismo, y no usan las mismas definiciones, por lo que es difícil hacer comparaciones. Según la FRA, «los incidentes que no se declaran tampoco son investigados y procesados, lo que permite a los delincuentes pensar que pueden llevar
a cabo este tipo de ataques con relativa impunidad».
A finales de 2013, la FRA informó que un tercio de la población judía Europa
encuestada había admitido abstenerse de llevar vestimenta religiosa o símbolos
judíos por temor, con un 23 por ciento adicional evitando asistir a eventos judíos o ir a lugares judíos. Mientras que el 66% informó que el antisemitismo tiene
un efecto negativo en sus vidas, el 77% no se molestó en informar abuso o acoso.
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