Presentado el Informe Anual 2016 sobre racismo en el estado español | Page 276
EXTREMA DERECHA Y DISCURSO DEL ODIO
acepta los fondos estructurales de la Unión, y rechaza las cosas que considera
imposiciones de Bruselas, como la relocalización de inmigrantes, por ejemplo.
Las derivas autoritarias y euroescépticas (que, por otro lado, no son más
euroescépticas que las del gobierno británico, por ejemplo) de algunos gobiernos del Este de Europa son muy preocupantes. Hay muchas cuestiones en juego, y una de ellas es la de saber si los partidos de derecha radical, conservadores, y liberales, del Este de Europa van a mirar hacia el Oeste o, por el contrario,
si van a ser los partidos de derecha del Oeste quienes acaben tomándoles como
modelo.
En la Grecia de la crisis, del ahogo económico por las políticas impuestas
desde Bruselas y del alarmante empobrecimiento de las clases populares griegas, la llegada de población refugiada desde el oriente, y las medidas profundamente insolidarias impuestas por la Unión Europea profundizan en la desestabilización del país heleno. En ese contexto, los neonazis de Aurora Dorada, consolidaron en las elecciones generales griegas celebradas en septiembre su tercera posición en el Parlamento del país. La formación mejoró en dos diputados
sus resultados de enero, logrando el 7% de los votos y 19 escaños. Aunque el
establishment griego ha instrumentado un férreo cordón sanitario en torno a la
formación –sólo la televisión pública ERT ha retransmitido parcialmente alguno de sus mítines de campaña–, la ilusión óptica de hacer como si no existiera
no ha menoscabado su apoyo; al revés, la coyuntura de una crisis migratoria
acuciante les ha llevado en volandas de nuevo hasta el Parlamento. El partido
defiende públicamente la expulsión de toda las personas en situación irregular
de Grecia y su discurso antiinmigración ha calado sobre todo en las islas del mar
Egeo más afectadas por la llegada de refugiados, donde han doblado su apoyo.
Ese particular ascenso de la extrema derecha demuestra la tendencia hacia la
xenofobia en las zonas con mayor flujo migratorio.
España, junto con Portugal e Irlanda, son excepciones en el panorama europeo en cuanto al peso político y social de las organizaciones y partidos de derecha extrema. Son más pequeños que en otros países de Europa y lo mismo sus
resultados electorales. Otra cosa es que algunas de las ideas fuerza de esas organizaciones sí están extendidas en la sociedad, fundamentalmente en forma de
prejuicios y se expanden a través de rumores. También forman parte de zonas
grises de contacto con los grandes partidos, especialmente los de derecha tradicional. Y la influencia creciente de esa corriente en el conjunto o en muchos
países de la Unión Europea también se hace sentir, pues sus ideas se difunden en
todas partes, especialmente a través de la red.
275