Presentado el Informe Anual 2016 sobre racismo en el estado español | Page 274

EXTREMA DERECHA Y DISCURSO DEL ODIO Las primeras medidas adoptadas por el nuevo gobierno, del que forma parte el Dansk Folkeparti, fueron reducir a la mitad las ayudas a las personas asiladas. Piensan que así se reducirá el número de solicitudes de asilo, según el ministro de integración Inger Stojbertg. En Austria, en las elecciones municipales celebradas el 11 de octubre, el partido de derecha extrema FPÖ obtuvo en la capital del Estado, en Viena el 32,3% de los votos, quedando como segunda fuerza, por detrás de la socialdemocracia que obtuvo el 39,5%, el segundo peor resultado de ese partido desde el año 1945. La ciudad de Viena, la capital de Austria, representa el 20% de la población total del país El FPÖ (Freiheitliche Partei Österreichs) fue fundado en el año 1956 por miembros de un partido, el VdU, formado en 1949 por antiguos nazis. Durante muchos años fue un partido pequeño, hasta que asumió su dirección Jörg Haider, quien le imprimió un fuerte sello populista y xenófobo. Haider abandonó el partido en el año 2004 y murió en el año 2008. Fue sustituido en la dirección por Christian Strache, que lo ha dirigido desde entonces, consolidando una presencia electoral muy importante, hasta convertirlo en la segunda fuerza política del país. En las elecciones municipales de Viena, el FPÖ ha conseguido votos, tanto del lado conservador como de los bastiones históricos de la socialdemocracia. Y ha jugado con dos ideas centrales, que las organizaciones de derecha extrema vienen repitiendo en la mayoría de países del lado occidental de la Unión Europea: –Restringir la entrada de inmigrantes y, de forma especial, de inmigrantes que profesen la religión musulmana, que en el caso de Austria cuentan con comunidades asentadas, como turcos, bosnios y chechenos. –Política de prioridad nacional en los ámbitos socio-laboral y de la protección social. Estado de bienestar, estado protector, sí, pero para los austriacos. –Una tercera, que en el caso de Viena tiene su importancia simbólica, sobre todo entre la gente más conservadora: el FPÖ se ha presentado como el partido que defiende la tradición cristiana de Austria, del partido que se opone a la «tercera invasión musulmana». Otro ejemplo lo ofrece Suiza. El 18 de octubre, en las elecciones celebradas en el país helvético, la UDC, un partido conservador, populista neoliberal, abiertamente anti musulmán, fue el partido más votado, obtuvo el 29,4% y 65 escaños en el llamado Consejo Nacional. La segunda fuerza fue el Parido Socialista, con 43 escaños y la tercera el Partido Liberal con 33. La UDC fue el partido que impulsó en Suiza el referéndum sobre los alminares y, en 2014, sobre la reducción de las cantidades de inmigrantes procedentes de los países de la Unión Europea. Suiza no es miembro de la Unión, sino del denominado espacio económico europeo, junto con Noruega, Islandia y Liechtenstein. Durante el año 2015 han tenido lugar en Francia dos contiendas electorales que han puesto a prueba la fortaleza del Frente Nacional. En la primera vuelta 273